El sábado de tarde murió la jirafa Lucero en el zoológico de Villa Dolores, como consecuencia de una obstrucción digestiva derivada de haber comido restos de cuerdas y bolsas.
Según informó la Intendencia Municipal de Montevideo, la imprudencia de los visitantes, que no tienen en cuenta las advertencias que se les indican sobre no alimentar a los animales, costó la vida a esta jirafa de 11 años y ponen permanentemente en peligro al resto de los animales.
El zoológico tiene en todo su predio recipientes para residuos. También existen carteles que invitan al público a no alimentar a los animales y depositar los residuos donde corresponde. "El incumplimiento de estas indicaciones hace que una vez más haya que lamentar la muerte de un animal, que en este caso se había convertido en símbolo del zoológico", indica el municipio.
La jirafa macho, hijo de Luna, fue la primera jirafa que nació en el zoológico en el año 1998, luego de un gran esfuerzo realizado por los funcionarios del parque.
Lucero no podía nacer por estar trabado en el canal de parto de su madre. La actuación de veterinarios y cuidadores permitió destrabarlo, con maniobras que implicaron riesgo para el personal.
Durante un año los funcionarios lo cuidaron con gran esmero: fue criado con mamaderas y recibió atención médica permanente debido a múltiples patologías, que obligaron a realizarle una intervención quirúrgica, informa el municipio en su sitio web.
En agosto del año pasado, también en Villa Dolores, murió la jirafa Rayo, de 2 años, hijo de Lucero. La autopsia "dio como resultado un cuerpo extraño, que es un alambre, el cual generó una enfermedad llamada retículo pericarditis traumática", explicó Fernando Cirilo, director del zoológico.
El trozo de alambre, de unos cinco centímetros, recorrió los estómagos, atravesó el diafragma y perforó el corazón. Esto le provocó una patología cardíaca severa que terminó con su vida.