La ilusión de una segunda oportunidad

Conchillas. El pequeño poblado espera recuperar su esplendor de principios del siglo XX

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COLONIA | RAÚL MERNIES

"¡Cuánta gente que te vino hoy, mamá!", le dijo Federico (9) a su madre, camarera de "El Viejo Palenque"; había ocho personas comiendo en el salón. En cuatro meses, 6.000 trabajadores pasearán a diario por Conchillas.

"En casa estamos contentos porque ahora que viene Montes del Plata mi papá va a poder empezar a trabajar ahí, y lo voy a poder ver". Marisol, de 8 años, que pasea en bicicleta por las tranquilas calles de su pueblo, resume con sus palabras las expectativas de los 300 pobladores de Conchillas.

"Yo lo viví hace años, en la época de los ingleses. Nunca me fui aunque mi esposo insistía con mudarnos a Colonia. Siempre tuve la esperanza de que el progreso iba a volver y ahora volvió", afirma convencida Rosalía, que vive en Conchillas hace 73 años. Sus hijos, al igual que la mayoría de los jóvenes mayores de edad, dejaron el pueblo.

A fines del siglo XIX la empresa británica Walker & Co. fue contratada por Argentina para la remodelación del puerto de Buenos Aires, entonces de madera. En ese entonces, la firma inglesa se instaló en Conchillas -fue la primera localidad del Uruguay que tuvo luz y agua- para explotar sus yacimientos de piedra, arena y cal, con los que se construyó el actual embarcadero bonaerense.

En esos años no había nada en Conchillas, sólo ostras en sus costas, que le dieron el nombre, y unos pocos pobladores. La empresa construyó en esas tierras las casas para los obreros, un pequeño puerto de 300 metros, galpones, talleres, molinos, herrerías, carpinterías y hasta vías férreas.

A lo largo de los primeros años del siglo XX, Conchillas fue una localidad industrial económicamente próspera (incluso llegó a tener moneda propia, autorizada por el BROU) y extremadamente cosmopolita, ya que la instalación de los ingleses promovió la llegada de obreros de diversas nacionalidades: ingleses, italianos, escoceses, griegos, búlgaros, austríacos, vascos, turcos y alemanes se sumaron a los criollos.

El final de la Segunda Guerra Mundial, que sumió a Inglaterra en una profunda crisis, y algunas diferencias con el gobierno de Juan Domingo Perón hicieron que la empresa declarara quiebra voluntaria, vendiera las tierras, las casas con los trabajadores dentro, y hasta el cementerio.

La historia parece ahora hacerle un guiño a Conchillas, y darle una nueva oportunidad, con la instalación de la inversión privada más grande de la historia del país, cercana a los US$ 1.900 millones.

Montes del Plata, que oficialmente instaló una oficina en la calle David Evans (ver aparte), se presentó ante los vecinos el pasado 18 de enero y conmocionó la zona.

La desilusión tras la partida de Ence -"en abril pusieron un candado y se fueron", dice indignada Estela-, hace que algunos sean más cautelosos al expresarse. "No me quiero volver a imaginar lo bien que nos puede llegar a ir porque prefiero que pase y ta, otra vez no quiero amargarme", agregó.

Sin embargo, esa cautela no se refleja a la hora de fijar los precios de los alquileres de las 15 o 20 fincas disponibles, todas declaradas monumento histórico.

Habitualmente una casa para cuatro personas se alquila por unos $ 3.000 por mes en Conchillas. Con la obra en marcha, el precio promedio rondará los $ 20.000. "Cuando tuvimos 200 empleados trabajando para Ence algunas casas llegaron a $ 35.000 por mes, imaginate ahora", afirma Carlos.

Voceros oficiales de la empresa confirmaron a El País que en menos de una semana y media ya recibieron más de 3.600 currículums, y aunque en primera instancia no se iban a tener en cuenta, ya que las obras se realizarán a través de terceros, "ahora estamos estudiando cuál va a ser el mejor mecanismo para procesarlos, mediante alguna oficina del Estado o quizás un ámbito tripartito", explicó el vocero.

El padre de Marisol "trabaja en el campo", comenta la niña, y vuelve a su casa los fines de semana, "los viernes a las 8", dice segura. Su currículum es uno de esos 3.600 y está cargado de esperanza, al igual que los de Gerardo (53) y su hijo, que tras trabajar en las nivelaciones de terreno para Ence quedaron sin empleo.

"Va a cambiar la tranquilidad, el tránsito, la seguridad... la gente va a tener que aprender a estacionar", afirma Gianela Fonte, secretaria de la Comisión de Amigos de Conchillas, única organización social del lugar, luego de que la ley de alcaldías dejó sin efecto la Junta Local. Hasta hoy, las principales fuentes de trabajo del lugar eran la Junta Local, que tiene 12 empleados, y el granero, que da trabajo a otros ocho. En mayo, unos 6.000 obreros estarán trabajando en la construcción de la planta de celulosa, y por las débiles calles transitarán a diario 150 ómnibus.

Ante los inminentes "cambios sociales" que puede traer aparejada la obra, Fonte y el resto de los "amigos" se reunieron con la comisión de seguimiento de Botnia, en Fray Bentos, "para aprender de su experiencia".

"Una de las primeras cosas que nos dijeron es que no tratemos de combatir la prostitución porque es inevitable. Que intentemos regularla". Fonte adelantó que la idea es que las "casas para caballeros" estén en zonas alejadas a la planta urbana.

Daniel Cólman, encargado de la estación de servicio del lugar, que habitualmente recarga sus tanques de (8.000 litros en total) una vez a la semana, ya sabe que cuando empiece la obra los va a tener que recargar todos los días.

Ya en marzo la empresa comenzará con las obras de los alojamientos para trabajadores, que se derrumbarán una vez terminada la construcción de la planta. Uno de ellos, para unas 1.300 personas, se construirá dentro del predio, en Punta Pereira, a siete kilómetros del casco del pueblo. Otro, de similares características, estará a las afueras de Carmelo, y un eventual tercer centro de alojamiento se construiría en Colonia.

Además, se construirán dos complejos de viviendas que posteriormente permanecerán en pie. Uno de 150 viviendas, con capacidad para nueve personas cada una en Colonia (que luego de la obra quedará en manos de la Intendencia) y otro de 30 viviendas en Carmelo (que pasará a ser propiedad del Ministerio de Vivienda).

La pavimentación y prolongación de la Ruta 55 que conecta la radial directamente con el predio, es prioridad absoluta para Montes del Plata, que incluso ofreció al gobierno iniciar las obras aunque no estuviera confirmada la inversión, asumiendo el riesgo de perder dinero, pero no se pudo comenzar porque en el lugar hay varios terrenos que deben ser expropiados por el Ministerio de Transporte, que todavía no lo concretó.

La estructura del pueblo no está preparada y hasta podría colapsar

En Conchillas casi no hay Internet, la única red inalámbrica existente es la de la escuela, que está habilitada para las "ceibalitas". El resto de los vecinos que deseen tener acceso deben conformarse con el servicio de ADSL por cable, que prácticamente no existe.

En cuanto a los servicios básicos, como luz y agua, "lo que hay apenas alcanza para los que somos", explica Gianela Fonte. Durante las últimas tormentas fuertes del año pasado el suministro de energía se interrumpió varias veces, y el agua también faltó en la última sequía, cuenta.

La Comisión de Amigos ya estuvo reunida varias veces con autoridades de la Intendencia y la idea es que los servicios puedan reforzarse en los próximos meses. De lo contrario podrían llegar a colapsar.

A nivel de seguridad también hay una infraestructura ínfima en Conchillas, acorde para los 300 pobladores, pero insuficiente para controlar la embestida de obreros, camioneros, comerciantes y prostitutas que lleguen al lugar.

Actualmente, la comisaría tiene 10 efectivos, entre ellos el comisario, que se dividen en los tres turnos de trabajo.

Los vecinos estuvieron reunidos con el jefe de Policía y "la idea es ir agregando efectivos a medida que vaya llegando la gente", dijo Fonte.

Los servicios de asistencia y salud también son pocos. El Hospital Evangélico y Salud Pública tienen una policlínica que atiende de lunes a viernes de 9 a 17 horas, solo con medicina general. El pediatra y el ginecólogo visitan el pueblo, si hay gente anotada, una vez al mes.

Conchillas no tiene ninguna ambulancia propia. La única que asiste las emergencias del pueblo es compartida con Miguelete, que queda a 70 km.

Las cifras

3.600 Son los currículums que llegaron a las oficinas de Montes del Plata en una semana.

300 Los habitantes que tiene actualmente el pueblo de Conchillas en Colonia.

La historia y el arribo de Evans

INICIO. En el año 1828, el gobierno de Buenos Aires le cedió las actuales tierras de Conchillas a Fructuoso Rivera, quien a su vez las subarrendó y hasta regaló.

ARQUITECTURA. Al llegar, los ingleses se encontraron con que la zona estaba totalmente asentada sobre piedra, por lo que fue imposible cavar para hacer cimientos para las casas. Por eso se construyeron las paredes anchas en la base (70 cm) y angostas en la parte superior, donde los todavía existentes cielorrasos de pinotea separaban a los trabajadores de los techos altos de dos aguas que son comunes a todas las casas. Las paredes fueron construidas con piedras asentadas en barro mezclado con grasa de ballena, lo que las dejaba impermeables.

EVANS. A fines del siglo XIX, un barco inglés naufragó en las costas de Conchillas y el único sobreviviente fue David Evans, que fue encontrado amarrado al palo mayor de la embarcación. Evans, que era el cocinero del barco, comenzó a vender comida a los obreros y fue incrementando sus rubros hasta que fundó "Casa Evans", que vendía comida, zapatos, tractores, máquinas, ropa, agua y todo lo que la gente necesitara.

MONEDA. Autorizado por el Banco República, Evans emitió su propia moneda, que sólo tenía valor en el lugar. Los ingleses pagaban sueldos en libras y chelines, y Evans daba el cambio en su moneda, lo que lo hizo concentrar toda la riqueza del lugar.

RELIGIÓN. Conchillas no tiene iglesia católica. En un inicio fue anglicana y hoy es evangélico bautista.

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