La fatalidad no existe en accidentes domésticos: el 99% son "evitables"

| El MSP creará un Programa de Accidentes Domésticos. Antes tendrá que resolver el de siniestros de tránsito

Héctor (53 años) se disponía a pintar la cocina de su casa, en el Cerro. Es albañil y está desempleado así que tiene tiempo para reparaciones hogareñas. El lunes de mañana estaba lluvioso e inusualmente frío. Héctor se cayó de la escalera y se fracturó la muñeca derecha. También se golpeó las piernas. Lo que nunca le pasó trabajando para afuera, le vino a ocurrir en su casa, contó su yerno, Claudio Luna: sin cobertura por Disse ni seguro de accidente.

Mientras, a Héctor lo revisaban por segunda vez en el Instituto de Traumatología para decidir si lo operaban.

FUERA DE PROGRAMA. Los accidentes domésticos son la primera causa de muerte en los niños de 1 a 14 años, y la segunda en los menores de un año (la primera son las afecciones respiratorias). Para el resto de la población no existen datos estadísticos sistemáticos sobre el tema accidentes domésticos que permitan detallar edades, causas, patologías, tiempo promedio de internación, porcentaje de fallecimientos, discriminacion de tipos de accidentes y sus causas. Sin embargo son frecuentes los accidentes en el hogar, en todas las edades.

"Lo primero que tenemos que entender es que estos accidentes son evitables en un 99,9% de los casos, son fatalidades que obedecen a que algo no se previó", dijo a El País la doctora Alicia Sosa, que trabaja en prevención.

Distracción, negligencia, impericia y/o imprudencia son las causas que el ex diputado José María Mieres identificó como responsables de la mayoría de los accidentes domésticos.

Entre los niños de 1 a 4 años las caídas (51,2% de las consultas a emergencias) son los episodios más frecuentes. Los adultos están expuestos a los riesgos de tareas domésticas y arreglos en el hogar, los adultos mayores son propensos a los accidentes con cocinas y estufas de gas y a ingerir medicamentos equivocados o en dosis excesivas.

Mieres, herrerista (fue suplente de Jaime Trobo) elaboró un proyecto para la creación de una "Comisión Nacional sobre prevención de accidentes domésticos y de ocio". La propuesta nunca fue aprobada. Entre otras cosas se proponía crear un Registro Nacional de Accidentes Domésticos, que sigue sin existir. También creía importante elaborar recomendaciones de seguridad en el hogar, manuales de instrucciones para prevenir accidentes, programas educativos y campañas de información y prevención.

Casi nada de esto existe. Bebés y niños siguen quemándose con agua hirviendo, cayéndose de escaleras y balcones inseguros; los adultos continuarán electrocutándose y fracturándose mientras arreglan cosas en la casa; los adultos mayores seguirán intoxicándose por repetir la medicación y asfixiándose con gas.

El Programa de Accidentes del Ministerio de Salud Pública (MSP) se dedica básicamente al tema tránsito. Una asistente social que trabaja en esta oficina dijo a El País que las recomendaciones generales sobre prevención de accidentes domésticos "vienen del período anterior". "En términos generales no estamos trabajando con eso, estamos pidiendo datos al área de información poblacional para programar esta área de trabajo, actualizando la información y pensando en dedicar gente expresamente al tema", dijo la asistente social.

Una vez consolidadas las acciones referidas a accidentes de tránsito, los accidentes domiciliarios serán la segunda prioridad del MSP. "En los países sudamericanos se supone que existe un subregistro en la mortalidad y morbilidad por accidentes en el hogar; probablemente debido a que no existe un adecuado sistema de Vigilancia", indica un trabajo científico de dos pediatras argentinas publicado por la Federación Argentina de Medicina General.

Eso es lo que se percibe en Uruguay, donde no hay información estadística específica sobre accidentes domésticos y las consecuencias que estos tienen.

CANSANCIO AMBIENTAL. "A veces uno piensa que los accidentes pasan cuando el niño está solo, pero la mayoría se producen en la tardecita y en presencia de los padres: es la hora de cansancio ambiental", afirmó la pediatra Rita Rufo que trabaja en Unidad Coronaria Móvil y en el Hospital Pereira Rossell.

Uno de cada seis niños uruguayos consulta en emergencias cada año por accidentes de diverso tipo. En el Pereira Rossell son el 20% de los 50.000 niños que atiende Urgencias por año..

Por cada niño que muere a causa de un accidente, 45 requieren tratamiento y hospitalización y más de 1.000 reciben atención en salas de urgencia de todo el país. Detrás de cada niño que fallece quedan siete u ocho con lesiones graves y problemas derivados de los accidentes.

Golpes y caídas son las más frecuentes, pero entre las causas de muerte en el hogar figuran los ahogamientos (en piscinas y hasta en baldes), quemaduras, intoxicaciones, disparos de armas de fuego y ahorcamientos accidentales.

La Intendencia de Montevideo, a través de las 20 policlínicas municipales, trabaja en prevención desde hace unos 15 años. Médicos, técnicos en enfermería y asistentes sociales ofrecen capacitación para "agentes comunitarios".

La experiencia de la doctora Alicia Sosa indica que comunicar sobre este tema es mucho más efectivo frente a grupos: "la gente saca sus propias vivencias o las experiencias familiares, y eso es más ilustrativo para las personas que el discurso médico; se dan cuenta que no es un cuento del doctor o una exageración porque le pasó a la señora de al lado".

COSAS QUE PASAN. Un hombre murió electrocutado en Montevideo, de esta forma: se estaba bañando en una piscina inflable, salió del agua y sin calzarse ni secarse fue directo al arbolito de Navidad y al enchufar la guía de luces recibió una descarga eléctrica que lo mató.

Dos niños murieron ahorcados accidentalmente en los últimos años: una niña de 4 años en San José y un varón en Tala (Canelones). Él estaba jugando sobre un árbol con una cuerda de nylon, cayó y la cuerda se le enredó en el cuello. Ella jugaba a ponerle y sacarle la correa a su perro. En un momento se subió a un árbol mientras llevaba puesta la correa en su cuello, se cayó y quedó suspendida del cuello.

"Son cosas que causan alarma un día y despues desaparecen, pero dejan una familia destrozada", dijo José María Mieres.

La doctora Sosa indicó que la Intendencia de Montevideo contempla un programa de accidentes entre los aspectos a desarrollar en esta gestión. Subrayó que además de los siniestros en la vía pública "le interesa tener en cuenta los domésticos, y no solo los pediátricos sino que sea abierto a todas las edades, considerando embarazadas y personas de la tercera edad".

Datos que brillan por su ausencia

Entre las ideas que el ex diputado Mieres planteó como aportes a la prevención figura una muy sencilla: en las facturas de electricidad y del gas debería estar explicado "además de cómo ahorrar, instrucciones sobre manejo seguro de la energía y de prevenciones que se deben tomar".

Los ancianos sufren mucho esas cosas, explicó Mieres: si hubiese campañas en los medios, prestarían atención a ciertos aspectos en el correcto uso del gas.

Además, ante la estacionalidad de algunos tipos de accidentes, Mieres confía en el impacto de campañas puntuales: para las fiestas de fin de año referidas a la pirotecnia, en verano vinculadas a los riesgos de las piscinas.

Técnicos del Centro Nacional de Quemados (Cenaque) han participado en campañas puntuales dirigidas a escolares, dijo su director Carlos Carriquiry. Aun así, asume que "nos falta mucha cultura de prevención", asume. Lo mismo piensa la pediatra Rita Rufo: "se ha avanzado algo, pero hay mucho por hacer".

Rufo entiende que es fundamental actuar en la prevención. Esto queda en evidencia a la hora de atender un llamado por una emergencia en el hogar. No es el momento indicado para recalcar cosas a madres, padres o abuelas. Es un momento de nerviosismo en el que los adultos se sienten culpables por haber tenido un descuido, "pero tenés que dar alguna pauta", sostiene la pediatra.

Alicia Sosa afirmó que no hay registros epidemiológicos ordenados, indicadores que midan avances, cambios o tendencias, ni otros elementos útiles para hacer evaluaciones.

Aunque no puede basarse en datos epidemiológicos, la "impresión clínica" de Carriquiry es que el impacto de los accidentes en el hogar es muy elevado: "si se hiciera el cálculo de tratamientos, días no trabajados, ausentismo escolar, debe dar cifras muy altas".

Quemados al estilo uruguayo

El dorso de la mano es un patrón de quemadura típicamente uruguaya. Se produce cebando mate. Los termos con agua caliente generan numerosos accidentes con bebes y niños. Se recomienda evitar agacharse con el termo bajo el brazo o tomar mate con niños en brazos. Los líquidos peligrosos envasados en botellas de refrescos son otro peligro serio. Ingerir combustibles y productos limpiadores puede producir lesiones gravísimas en el tubo digestivo y el aparato respiratorio. En Canelones un hombre cortó vino con un líquido que pensó que era pomelo y murió intoxicado: era arsénico usado para curar los recados de los caballos.

Servicios

CIAT.

El Centro de Información y Asesoramiento Toxicológico registra un promedio de 22 consultas nuevas por día, totalizando alrededor de 8000 consultas al año. En la Semana Académica del Hospital de Clinicas se dedicó un programa a la prevención de accidentes en el hogar.

CASMU.

Ha publicado folletos ilustrados con recomendaciones para prevenir accidentes en la infancia. En ellos se señala como factor de riesgo "el ambiente familiar inarmónico". Momentos más peligrosos: última hora del día, cuando la madre u otro familiar está enfermo, madre embarazada, vacaciones, mudanza, muerte de un familiar, separacion de los padres, pérdida de empleo, nuevo casamiento, nacimiento de un hijo.

IMM.

En las policlínicas municipales se realizan talleres con madres embarazadas, madres de alumnos de guarderia y en los centros CAIF. También se capacitan "agentes comunitarios" e incluso niños interesados en la seguridad que actúen como referencia para sus pares y sus padres.

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