Juntos después de un siglo y medio

| Una casualidad logró que comenzara la fiebre de árbol genealógico y la necesidad de verse las caras

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We, the Shaws". Esas tres palabras son un sentimiento. Expresan el orgullo de una familia de ascendencia escocesa que se estableció en Buenos Aires y en Montevideo a mediados del siglo XIX. Esas palabras serán pronunciadas por más de 250 personas en un brindis el próximo domingo en el Club Carrasco. Son ellos, los Shaw, cuyas diferentes ramas se reunirán por primera vez en un encuentro que empezó a organizarse hace más de un año.

Todo empezó por un problema burocrático con el panteón de la familia en el Cementerio Británico. Eddie Shaw empezó a llamar a sus primos para comunicarles un problema, que no era pequeño. Resulta que para resolverlo había que hacer, entre otras cosas, un árbol genealógico de la familia. Entonces empezaron a comunicarse entre Shaw más o menos conocidos hasta que surgió la idea de reunirse. Eso fue en marzo del año pasado.

Inmediatamente se formó un comité organizador, que en principio fue de cinco personas y que actualmente está formado por trece. Una de las más entusiastas, María Shaw Arocena, relata los inicios de la búsqueda de los Shaw: "Nos fuimos poniendo en contacto con otros parientes: Ricardo Shaw Urioste, Florence Shaw de Zerbino, Raúl Alfredo Arocena Shaw. Intrigados con el ‘quién es quien’, por fines de marzo yo hago un primer esbozo de árbol genealógico. También empezamos a calcular cuántos Shaw podríamos llegar a reunir; yo conté como 120 sólo de los descendientes de mi abuelo Adolfo (hoy sé que somos la rama más numerosa, más de 150)".

Luis Pedro Shaw aportó un dato interesante: resulta que un tal Robert Wells, sin parentesco con los Shaw tiene como pasatiempo la genealogía y se ocupa de rastrear la ascendencia de las familias británicas, especialmente las escocesas, llegadas al Río de la Plata hasta 1850.

Wells tenía un documento que se refería a los descendientes de Charles Shaw y Flora Parker, el cual merecía una serie de correcciones y agregados. "Mi libreta de cumpleaños fue de gran ayuda, pero lo fundamental fue una de mi madre, María Laura Arocena de Shaw, donde, gracias a Dios, ella anotaba las fechas de nacimiento, casamiento y fallecimiento de todo el mundo", relata María Shaw.

El primer documento corregido eran 12 páginas, con 150 descendientes pero la búsqueda no cesó sino que se extendió en la geografía. "Un día me llama un tal Bernardo Shaw de Estrada de Buenos Aires, diciendo que era pariente y que Johnny Shaw Wilson le había dado mis datos. Estaba por venir a Montevideo y quería conocer a alguien de su familia, la rama de Charles, pero con residencia en Argentina por 2 generaciones. El había confeccionado un árbol, con datos de los Shaw de Argentina y así empezamos a tener idea de los parientes descendientes de los hermanos de Charles", relata María Shaw.

En junio, el segundo árbol genealógico enviado por Robert Wells ya tenía 18 páginas y había 234 personas.

El comité organizador de la reunión ya estaba trabajando a pleno, cada vez con más integrantes. Se adjudicaron colores por ramas: los descendientes de Carlos son los red, los de Ricardo con green, quienes descienden de Adolfo son los blue, en tanto que la rama de los Alexander son yellow. Cuando aparecieron los descendientes de Flora, se les adjudico el color violet. Los colores ayudaban a identificar con facilidad y rapidez a los integrantes del gran clan. El comité organizador se autodenominó "el club del Clan".

Se marcan reuniones cada quince días, los lunes, en sedes rotativas y se celebra la creación de "REUNIONSHAW@yahoogroups.com, para facilitar la comunicación.

El entusiasmo es creciente. Se cruzan anécdotas, se conocen entre primos y tíos, se encuentra un escudo, en distintas ramas, con leves variaciones. Las revelaciones eran constantes, de tal manera que en un momento pareció que uno de los antepasado había sido rey. Resultó una falsa alarma, una coincidencia de nombres y situaciones.

A fin de marzo, llegó el documento final, que revela la existencia de 365 Shaw, desde que John llegara al Río de la Plata, de la primera hasta la séptima generación.

A la reunión que se celebrará el domingo, ya confirmaron su presencia 225 adultos de la familia, y habrá 31 niños. Desde Buenos Aires llegarán 30 personas, en tanto que dos llegarán desde Gran Bretaña, dos de Brasil y uno de Estados Unidos.

La reunión del lunes fue una demostración del entusiasmo previo al encuentro. Estaban los trece del ampliado Club del Clan y el bullicio era constante. la primera palabra que surgió para definir a los Shaw es la de "gritones", aunque inmediatamente apareció la de "matriarcado" o "familia de mujeres con carácter y hombres a los que les gustan las mujeres con carácter".

Lo cierto es que son muchos y muy distintos. en algunas casas se hablaba inglés y en otras no, aunque la mayoría mantuvo la costumbre de mandar a sus hijos a colegios británicos. Los primeros Shaw eran presbiterianos y en Montevideo concurrían a la iglesia anglicana, pero luego los hubo masones y católicos. Tampoco estaban embanderados políticamente y, aunque en principio la simpatía futbolística tenía que ver con el CURCC y con Peñarol, ahora hay varios que protestan al escuchar la palabra.

El sentido de la reunión tiene que ver con la emoción del encuentro y también con una señal, desde el Uruguay en crisis, con las familias que se separan por obra del exilio creciente.

Charles fue el primero en Uruguay

John Shaw nació en Glasgow, Escocia, y emigró a Buenos aires, donde prosperó como comerciante, importador de maquinaria agrícola y otros insumos. Se había casado con Mary McLean en 1841. Su hija mayor, Mary, nació en noviembre de 1841, y al poco tiempo viajaron a Argentina, donde llegaron en 1842.

Después de su llegada a Argentina, tuvieron otros diez hijos. Como fundador y propietario de la casa de comercio ’Juan Shaw e Hijos’, John fue un comerciante exitoso en Buenos Aires hasta su muerte en 1897, a los 78 años de edad. Fue enterrado en el Cementerio Británico, Chacarita, donde su lápida da su fecha de nacimiento como el 21 de febrero de 1819, y confirma que nació en Glasgow.

La primera generación de Shaw que parece en Uruguay fue la de Charles Shaw, hijo de John Shaw y Mary McLean Nació en Buenos Aires, el 20 de febrero de 1847. Falleció 14 de marzo de 1895 en Montevideo.

Charles se casó el 15 de junio de 1870 con Flora Parker Wells, nacida en Montevideo, el 7 de mayo de 1850. Flora era hija de Andrew Wells y Mary Ann Warren. Ella falleció 24 de enero de 1927 en Montevideo, Uruguay.

Ellos tuvieron los siguientes hijos: Charles John Shaw, Ernest Andrew Shaw, Richard Joseph Shaw, Adolphus Edward Warren Shaw ‘Adolfo’ nació 27 de enero de 1876, Alexander James Shaw ’Alec’, Flora Mary Shaw ‘Florita’ y Héctor Louis Augustus Shaw.

Los Shaw de fiesta

No se trata de una improvisación. La reunión está planificada al detalle por el Club del Clan. No sólo está prevista la comida y bebida, la atención a los niños y las fotos, sino que se editó un libro exclusivo para los Shaw, que incluye el árbol genealógico, fotos, historias y anécdotas, que seguramente resultará un best seller en la reunión.

También se mandaron hacer camisetas alusivas a la reunión con el escudo impreso, aunque sólo hay 120, por lo que se prevé como show adicional la lucha de los Shaw. Los que están más en contacto pueden reservar tanto el libro como las prendas.

En una vitrina, habrá recuerdos, adornos y documentos familiares, prestados por los orgullosos poseedores.

La primera reunión de los Shaw en 150 años desde que llegaron al Río de la Plata, tendrá un resultado previsible: será un gran éxito, para el recuerdo de integrantes del clan que residen en cinco países.

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