HORACIO VAROLI
Un informe pericial resultó determinante para la solicitud de procesamiento por "homicidio culposo", del arquitecto responsable de la obra en el ex hotel Juncal, que se derrumbó en septiembre del año pasado. La IMM estudia tirar el edificio.
El pedido fue presentado por la fiscal Elsa Machado, en base a una investigación que hicieron conjuntamente la Intendencia de Montevideo y Bomberos, donde se descarta cualquier acción "intencional o dolosa" pero se afirma que fue un "accidente previsible". Se comprobó la "inexistencia de apuntalamiento tal como prevé el plan de demoliciones", dice el informe y confirmaron fuentes judiciales.
En el dictamen que entregó al juez Daniel Tapié, Machado solicitó el procesamiento del arquitecto Raúl Wilner, responsable de la obra que se derrumbó el 21 de septiembre de 2006, donde murieron dos obreros.
No señaló si debe ser con o sin prisión, cosa que es potestad del juez definir.
El lunes, la defensa del arquitecto -a cargo del estudio del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández- tomará conocimiento del dictamen y tendrá tiempo hasta el jueves para presentar su respuesta. El juez podrá resolver el jueves si procesa a Wilner, si archiva el expediente u ordena pedir más pruebas.
Al informe presentado por la IMM y Bomberos se agregan otros dos de Facultad de Ingeniería y de Arquitectura.
PREVISIBLE. La conclusión del informe -al que pudo acceder El País- se fundamenta en datos, mediciones y observaciones que se hicieron en la obra.
Allí se explica que "el muro portante (…), a consecuencia de los trabajos de picados de cajas para la colocación de perfiles, carente de sistemas de apuntalamiento, no resiste el esfuerzo a la preso-flexión, resultando ser el elemento estructural desencadenante del derrumbe".
Más adelante indica que hubo contradicciones entre testimonios de los responsables de la obra, el capataz y los obreros (ver nota aparte).
El ingeniero calculista dijo que tenía previsiones para la zona donde colapsó el edificio, pero no se lo consultó ni sabía que se ejecutarían esas tareas.
Por su parte -agrega el informe- el arquitecto Raúl Wilner presentó un plan de demolición de reciclaje del ex hotel, donde expresa que "en caso de derribo de los muros portantes se apuntalarán conveniente las dos losas que apoyan en él. (…) Dichos puntales en su parte superior e inferior tendrán bases extendidas en todo su ancho para distribuir las cargas", entre otros detalles.
Eso fue lo que no se hizo, según la investigación.
-En la zona derrumbada, en los niveles próximos a la calle Juncal, ¿existía algún tipo de apuntalamiento?
-Pienso que no- respondió el técnico prevencionista.
Por su parte, según consta en el informe, el capataz de la obra relató el derrumbe:
-Cuando empieza el derrumbe, ¿usted qué puede apreciar?
-Siento que cae ladrillo y polvo encima mío. Percibo que sigue cayendo material y me tiro del andamio al piso. No puedo ver más nada ya que sigue cayendo material de arriba, aparentemente del techo. Una vez en el piso intento pararme varias veces, pero seguían cayéndome cosas encima, hasta que quedo contra la pared cerca de un balcón. Fue un instante que paró de caer y siento que mi compañero me agarra del brazo y me saca hacia un costado que da a la Plaza Independencia. Enseguida que me saca se viene el derrumbe total.
Aquella tarde del 21 de septiembre fue dramática, tanto como el relato del capataz.
Seis obreros quedaron atrapados bajo los escombros. Cuatro fueron rescatados con vida y dos murieron.
Las tareas de rescate demoraron varias horas y causaron malestar entre los familiares de los obreros, que entendían que los bomberos se estaban demorando mucho en actuar. "Está mi hijo ahí y nadie hace nada. Se pasan mirando a ver qué hacen, cómo lo van a hacer. ¿Cómo le puede dar la Intendencia a un arquitecto para construir sobre losa vieja de más de 100 años? ¿En qué cabeza cabe?", decía la madre de Federico Quihillaborda, uno de los obreros fallecidos.
Su cuerpo fue encontrado a la hora 14 del 22 de septiembre, casi 24 horas después del siniestro.
La otra víctima fue José Carrasco, un obrero de 30 años, cuyo cuerpo apareció bajo los escombros pasada la medianoche, ante la mirada desesperante de familiares y compañeros.
Desde entonces la calle Juncal entre Plaza Independencia y Rincón permanece cortada al tránsito vehicular. Aún no está claro qué pasará con el edificio, aunque es muy posible que sea derribado totalmente.
Capataz: "No había puntales en esa zona"
Para la investigación se le tomaron declaraciones a 43 personas relacionadas con la obra, el arquitecto director, el capataz, el ingeniero calculista, los obreros, entre otros. Lo que sigue son algunas de las respuestas que dieron.
-¿A modo técnico y en su opinión que fue lo que ocurrió?
-Se trata de una construcción de aproximadamente 100 años de antigüedad con más de una reforma en su haber. En principio diría que se trata de algún vicio oculto que se viene arrastrando. En definitiva pienso que fue un accidente. Todas las obras de apuntalamiento y el refuerzo de la estructura fueron ejecutadas según los planos correspondientes y las normas de buena construcción-, respondió el arquitecto director.
-¿Basado en su experiencia se tomaron medidas extras?
-Se tomaron todas las medidas de prevención necesarias incluso algunas superiores a lo indicado.
Las declaraciones de unos se contradicen con las que hicieron otros. A continuación las respuestas del ingeniero calculista de obra.
-¿La dirección de obra le pidió asesoramiento para la demolición de muros internos y un cronograma para la realización de dicha tarea en el sector del derrumbe?
-Había previsiones en el proyecto básico pero no tengo información ni se me consultó a efectos de ejecutarlas, por lo que no conozco cronogramas ni operaciones previas o precisiones que se debían tomar a estos efectos.
-¿Usted asesoró sobre refuerzos provisorios como ser apuntalamientos para la ejecución de obras?
-No, porque no estaba dentro de mis cometidos.
La respuesta del capataz de obra es contundente respecto a las medidas de seguridad.
-¿Había puntales en el sector antes referido (el del derrumbe)?
-No había puntales en esa zona-, dijo.