JUSTICIA

Mata ladrón dentro de su casa y será enjuiciado

El delincuente cortó la alarma, la luz y forzó la puerta. Comerciante le disparó y se le impusieron medidas

Policía Científica. Foto: Darwin Borrelli
Policía Científica. Foto: Darwin Borrelli

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Era la hora 1:30 del lunes 29 de abril pasado. El comerciante, su esposa y una hija de ocho años dormían. Su casa se encuentra situada en una zona roja conocida como “el 40 Semanas pequeño”, en las inmediaciones de Bulevar José Batlle y Ordóñez e Instrucciones. En el barrio viven personas de trabajo y marginales.

La familia se despertó con el silbido de la alarma que indicaba un corte de luz. El comerciante, que se dedica al rubro de mecánica de automóviles, se levantó y escuchó ruidos. Trató de llamar al 911 pero el teléfono estaba apagado por la falta de energía. Y los celulares habían sido enchufados en una barbacoa que oficia de cocina.

Posteriormente, escuchó ruidos en la puerta. “¿Quién anda ahí”, preguntó en varias oportunidades. No recibió respuestas. Los ruidos en la puerta continuaron. “El delincuente ya estaban dentro de la casa. Ingresó al jardín y se encontraba en el porche de la vivienda. En ningún momento la persona cesó en su intento de entrar a la vivienda de mi defendido”, dijo a El País el abogado del comerciante, Diego Durand.

Según el profesional, el comerciante y su familia estaban aterrados, porque no hace mucho el vecino de al lado sufrió un copamiento que obligó a los niños a esconderse bajo las camas.

El comerciante tomó un arma registrada a su nombre. Abrió la puerta pero no la reja. Y disparó un tiro hacia abajo, según Durand. “El balazo le pegó a la persona en la zona baja de la pierna. Aparentemente le impactó la femoral. El herido murió por hemorragia interna”, dijo el abogado penalista.

El comerciante logró comunicarse con un familiar que llamó al 911. La ambulancia y la Policía llegaron enseguida. Luego colaboró con la investigación. Entregó su arma y también la vaina.

Contra la reja, la Policía encontró la mochila del delincuente. En su interior había cables y una navaja.

El viernes 3, la fiscal de Homicidios, Mirta Morales, solicitó a la jueza penal Marcela Vargas medidas cautelares para el comerciante como la prohibición de salir del país por 120 días. La Fiscalía argumentó que necesitaba ese plazo hasta que le llegara la carpeta de la Policía Científica sobre la muerte.

La jueza Vargas determinó que la duración de las medidas cautelares fuera por 60 días. Mañana lunes, el comerciante deberá entregar su pasaporte a la Justicia.

Tras finalizar la audiencia, Morales trasmitió a Durand que iba a iniciar un juicio contra el comerciante y que en el transcurso del mismo se determinaría si había actuado en legítima defensa o no, según el abogado.

El País trató en forma infructuosa de comunicarse ayer con la fiscal Morales.

Durand, por su parte, sostuvo que la investigación contra su cliente revela la necesidad de un debate entre los operadores judiciales sobre la figura de la legítima defensa. “Lo grave es que a un ciudadano de bien, que defiende su casa y a su familia, se le pongan peros por parte del Estado y se lo vigile”, dijo. Y agregó que en el hecho ocurrieron las condiciones establecidas por el Código Penal para que se configure la legítima defensa. 

Polémica sobre la legítima defensa

En la noche del 11 de octubre de 2018, el dueño de una estación de servicios de Canelón Chico mató a un rapiñero cuando se estaba retirando del lugar junto con un compañero con la recaudación. El empresario fue encarcelado por un homicidio a título de dolo eventual tras un acuerdo entre la defensa particular del empresario y la fiscal del caso, Mónica Castro.

“La legítima defensa refiere a valores fundamentales como la vida y no solo económicos”, dijo entonces Castro a El País.

Por su parte, el abogado Amadeo Otatti, ex profesor emérito de Derecho Penal de la Universidad Católica del Uruguay, envió una carta a El País donde señalaba que jueces y fiscales “suelen hacer una lectura incompleta” de los elementos que eximen a una persona de responsabilidad penal, lo que “restringe erróneamente su aplicación”. Y agregó que, en la práctica, se comprueba la existencia de una “agresión ilegítima” contra una persona por parte de delincuentes y luego se pasa a analizar la reacción de la víctima tomando en consideración si fue “para repeler” a esa agresión sin advertir que ella pudo también ser empleada para “impedir el daño” económico causado por la rapiña.

Recordó que la Constitución de la República establece que el hogar es un derecho sagrado inviolable. “Por eso no se puede hacer allanamientos nocturnos a una casa. Pero acá el sistema se invierte y se acusa a la persona que defendió su hogar”, insistió Durand.

El profesional cuestionó al Estado por no proteger a los ciudadanos de bien que viven en “zonas rojas”, ya que el barrio queda expuesto cuando el Programa de Alta Dedicación Operativa (PADO) se va a patrullar a otras zonas.

Código Penal

“Se hallan exentos de responsabilidad: el que obra en defensa de su persona o derechos, o de la persona o derechos de otro, siempre que concurran las circunstancias siguientes: agresión ilegítima; necesidad racional del medio empleado para repelerla o impedir el daño, y falta de provocación suficiente por parte del que se defiende”. Artículo 26 del Código Penal.

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