Justicia

A un año de la sobredosis, niños del Mulsiferol siguen esperando

Alguno sufre secuelas irreversibles y la Justicia sigue sin condenar a los presuntos culpables.

Saint Bois: la química que comandaba la farmacia del hospital cuando se produjo el episodio sigue trabajando allí en otro puesto. Foto: Francisco Flores
Saint Bois: la química que comandaba la farmacia del hospital cuando se produjo el episodio sigue trabajando allí en otro puesto. Foto: Francisco Flores

A poco más de un año de que 233 niños recibieran —por error de la farmacia del Hospital Saint Bois— una sobredosis de un medicamento que en realidad debe ser suministrado en adultos, los familiares de los pequeños afectados siguen sin tener una sola respuesta. Mientras alguno de los pequeños afectados comienzan a mostrar secuelas irreversibles, sus familias buscan que se haga Justicia y que se procese al director del hospital y a la química farmacéutica, responsable del área de farmacia del centro de salud.

La situación por la que resultó separada del cargo la encargada de la farmacia, causó la internación de más de veinte niños por altos índices de calcio en sangre y en los riñones —fijado por la vitamina D3 del remedio Mulsiferol.

Sabrina.

La situación no es clara para ninguno de los padres, pero menos lo es para Elena, mamá de Sabrina, a quien recientemente los médicos del Hospital Pereira Rossell le diagnosticaron desnutrición crónica debido a su "exposición" al Mulsiferol, a 16 días de nacida, durante casi un mes.

Elena dijo a El País que la situación la tiene muy disgustada: "Me siento mal, muy triste, con miedo de que un día le pase algo. Verla tan pequeña, tan flaquita. Que le das todo lo que puede comer y no hay mejoría, no me aumenta y no crece, es muy angustiante".

Ella junto a otros 13 padres de niños afectados recurrieron al abogado penalista Nicolás Pereyra para demandar al Estado. Pereyra dijo a El País que "hay una actitud de encubrimiento" ya que no hay ni una sola persona procesada, siquiera por uno de los casos más graves como el de Emma. Ella recibió por día una dosis 23 veces superior a la normal, tuvo nefrocalcinosis —presencia de calcio en los riñones— y si bien la forense constató que su vida peligró y la Justicia tipificó "lesiones graves", aún no hay responsables.

Pereyra añadió que la fiscal del caso entiende que antes de laudar sobre eventuales procesamientos, todos los niños deben pasar por un médico forense. Esta es la situación de Sabrina, quien espera por esa revisión.

Según un certificado médico al que accedió El País, en el que un médico del Hospital Pereira Rossell explica el cuadro de Sabrina a un toxicólogo, la paciente tiene "desnutrición crónica" luego de ser "expuesta a Mulsiferol. Sin elementos clínicos ni paraclínicos. Hipercalcemia —altos niveles de calcio en sangre".

A los problemas de crecimiento y desarrollo de Sabrina o a la situación de Emma, se agrega que la química farmacéutica que había sido separada de su cargo por ASSE, sigue ocupando un nuevo puesto en el hospital, confirmó la dirección del centro de salud a Álvaro, el padre de Bianca, otra de las bebés afectadas por el Mulsiferol.

El 23 de septiembre del año pasado, la entonces presidenta de ASSE, Susana Muñiz, reconoció ante el juez José María Gómez que "fue un error" el suministro irregular de Mulsiferol. La jerarca explicó en la sede que las cajas de Mulsiferol —vitamina D3 para adultos— y Viosterol —vitamina D3 para niños— se presentan en cajas y frascos muy parecidos y además ambos productos son líquidos. En julio de ese año El País constató que en el Saint Bois faltó el complejo vitamínico para niños durante cuatro meses, situación que llevó a la farmacia del centro de salud a entregar a niños una medicación que es de adultos.

Precaución.

Tras este episodio y tras varios meses de negociaciones, el Ministerio de Salud Pública (MSP) y la industria farmacéutica acordaron rotular aquellos remedios para niños que se administren por vía oral y cuya forma farmacéutica sea líquida.

La idea es evitar confusiones entre el personal médico, el que no lo es y entre los integrantes de la propia familia de los pacientes. El entonces director nacional de la Salud, Jorge Quian, hoy subsecretario de la cartera, encabezó en 2017 dos reuniones con representantes de la Asociación de Laboratorios Nacionales (ALN) y de la Cámara de Especialidades Farmacéuticas y Afines (CEFA).

En ambas instancias definieron los detalles que llevarán las cajas o envoltorios de los fármacos para niños. "Uso pediátrico o uso para niños", ambas modalidades se ven desde mayo en todas las cajas de los remedios pediátricos.

Según una ordenanza del MSP a la que accedió El País, se dispuso en noviembre del año pasado "la obligatoriedad de agregar a todos los envases de medicamentos cuya vía de administración sea oral y cuya forma farmacéutica ser líquida al momento de la administración las frases según corresponda".

Emma es la más afectada

Es el caso más conocido. Emma es la bebé que fue intoxicada con Mulsiferol en el Hospital Saint Bois y que recibió por día una dosis 23 veces superior a la indicada para su edad. Esa equivocación en el medicamento se repitió durante 53 días, según un dictamen del médico forense enviado a la Justicia. "Emma recibió una dosis de ocho gotas de Mulsiferol desde los siete días de vida hasta los dos meses, lo que corresponde a 24.000 Unidades Internacionales (UI) por día. La dosis máxima tolerable para menores de seis meses es de 1.000 UI/día", expresa el informe. Como consecuencia de ello, la bebé presentó desnutrición severa, anorexia, vómitos, hipertensión arterial e hipotonía muscular (flacidez muscular).

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