SALTO | LUIS A. PEREZ
A tres meses de iniciadas las clases en Secundaria, más de 50 jóvenes que viven en la campaña de este departamento siguen sin poder estudiar por falta de medios de transporte. No tienen ni los recursos necesarios ni disponen de una línea de ómnibus que los lleve al liceo más cercano. Tampoco tienen lugar en el único hogar estudiantil que funciona en la ciudad.
Lo más preocupante para los padres es que, en algunos casos, sus hijos llevan tres años esperando una solución. Recién para 2007 y si hay disponibilidad de recursos, se maneja la posibilidad de culminar con las obras de refacción de un local en Rincón de Valentín para convertirlo en residencia estudiantil.
En esta situación se encuentran alumnos que egresaran de escuelas de Cerros de Veras, Paso Potrero y Puntas de Valentín. Este último es el más cercano y está a 35 kilómetros del liceo de Rincón de Valentín.
A pedido de los padres (la mayoría de ellos trabaja como peones de campo) el tema fue planteado en la Junta Departamental por parte del edil del MPP Marcos Suárez , y también se le comunicó a las autoridades municipales, pero hasta el momento no se ha solucionado.
El Consejero de Secundaria, Alfredo Guido, dijo que existen algunos hogares estudiantiles en el país y que es necesario ver, en cada caso, si los padres están de acuerdo en enviarlos a esos centros, además de las posibilidades de Secundaria de mantenerlos en funcionamiento.
Agregó que en el caso de Rincón de Valentín, "está solamente el planteo".
Por su parte, el director del Area Social y Desarrollo Humano de la intendencia de Salto, Fernando Menoni, dijo que existe interés en colaborar. "La decisión del Intendente ya nos fue transmitida, pero todo debe comenzar por un estudio que, si no lo realiza ANEP, deberemos de hacerlo nosotros", dijo el jerarca.
También hizo referencia a que hay que encarar un trabajo conjunto con maestros y padres de esas zonas para determinar cuál es el potencial de estudiantes que habría que albergar o trasladar, y en función de ello elaborar un proyecto.
Según Menoni el local que se quiere convertir en residencia de estudiantes lleva 12 años cerrado y aún se deben buscar los recursos y un responsable.
TRES AÑOS. Para Adelfa Alvez, madre de Cintia de 12 años y José Leonides de 16, esta situación no es nueva. Indicó que en Puntas de Valentín, no se resignan a que sus hijos después de terminar la escuela "salgan a las estancias a pedir changas como pasa con sus padres, ellos deben tener un futuro mejor".
Agregó que en la zona hay jovencitas que culminaron Primaria hace tres años y todavía esperan la oportunidad de ingresar en el liceo. Tal es el caso de Yeniffer de 17 años. "Yo estaba convencida que este año comenzábamos la Secundaria después de las reuniones que hubo entre los vecinos con unos señores de la Junta Departamental, pero ahora todo es imposible y no hay ni ómni-bus ni un hogar para nosotros", señaló.
Así también, José Leonides dice que su idea es especializarse para trabajar en lo que le gusta, que es el campo. "Pero no quiero ser peón de estancia y nada más", agregó.
Su hermana Cintia dice que está "ansiosa por conocer un liceo" y agrega que "tanto en casa, como la maestra, me dicen que no me desilusione. Pero es una lástima que haya perdido el año".
La ayuda de Secundaria
El consejero de Secundaria, Alfredo Guido, dijo que el Consejo dispone de $ 1,5 millones por año para cubrir parte de los gastos de transporte de liceales. Indicó que comúnmente reciben pedidos de colaboración para solucionar estos problemas.
El director del liceo es el responsable de enviar una carta al Consejo de Secundaria para pedir esta ayuda. Guido aclaró que en ningún caso se abarca todo el costo del transporte. Aparte, Secundaria también otorga vales de combustible.
Según el consejero, se deberían presentar proyectos, no sólo solicitudes, para estudiar cada caso teniendo en cuenta la disponibilidad de recursos. Reconoció que por ahora no hay ningún proyecto concreto sobre el transporte en estas zonas.