Tel Aviv - El niño palestino de 14 años que hoy fue detenido por militares israelíes en un puesto de control en el paso de Hawara, Cisjordania, "estaba decidido a inmolarse entre los soldados", informó el comandante de la unidad militar.
"Si hubiera explotado, habría causado decenas de víctimas, no sólo entre los soldados, sino entre los palestinos que esperaban para atravesar el puesto de control", dijo a la radio militar el teniente coronel identificado como Guy.
Según el oficial, el joven, que provenía de Nablus (Cisjordania), esperó con calma su turno para ser controlado, luego abandonó imprevistamente la cola y se dirigió hacia los soldados.
"Rápidamente le apuntaron con fusiles. Se asustó, levantó las manos y vimos que llevaba un chaleco explosivo: no hay dudas que quería cometer un atentado suicida", dijo.
Cuando los soldados detuvieron al niño, se dieron cuenta que vestía un chaleco con explosivos, el cual fue rápidamente neutralizado.
De acuerdo a las primeras informaciones, detrás del ataque están las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, grupo armado vinculado con Al-Fatah (de Yasser Arafat).
ANSA