PABLO ROSSI
Fuentes policiales consideran que en la noche del lunes hubo dos intentos de secuestro, pero que ninguno se hizo efectivo. Desde Hurtos y Rapiñas consideran que se trata de dos "tentativas de rapiñas que no tienen relación entre sí".
Dos intentos de secuestro, al parecer de similares características, son analizados por la Policía. Reina una importante confusión sobre la relación y la existencia de los hechos. Por un lado, desde Hurtos y Rapiñas son enfáticos en desvincular los dos hechos, aunque confirmaron a El País que tuvieron lugar en la noche del lunes. Por el otro, la Seccional 10ª desmintió la existencia de una tentativa de rapiña en su jurisdicción con intento de secuestro.
Sobre las 22 horas del lunes, un joven identificado como A.P.D. fue interceptado a la altura de Navarra y Ramón Anador por dos desconocidos cuando se disponía a descender de su vehículo, un Renault Clio de color verde claro, matriculado en el departamento de Colonia, según confirmó la Policía.
La denuncia fue recibida por efectivos de la Seccional 9ª, quienes son alertados que un joven de 19 años se encontraba herido de arma de fuego en la pierna en plena vía pública.
Tras el arribo policial, el joven dijo que estaba descendiendo de su vehículo para visitar a unas amigas que viven frente al Colegio Cervantes. Allí, sobre la puerta del coche fue abordado por dos desconocidos, quienes exhibiéndole armas de fuego comenzaron a amenazarlo, según la Policía.
El joven creyó que los atracadores querían robarlo, pero para sorpresa de él, uno de los delincuentes le dijo que abriera el baúl del auto y que se introdujera. La víctima no obedeció la orden y se trabó en lucha, según indicó la Policía.
De esta manera, uno de los delincuentes le pegó un culatazo en la cabeza, provocándole un corte en el cuero cabelludo. A raíz del culatazo, el arma se disparó -al parecer- de forma accidental y la bala impactó en la pierna derecha de la víctima, hecho que aún es investigado por el Juzgado Penal de 4° Turno a cargo de Eduardo Pereyra. Según fuentes policiales consultadas por El País, los atracadores poseían un revólver calibre 22. Esto se desprende del impacto que recibió el joven.
Tras recibir el balazo, los delincuentes se dieron a la fuga. La víctima logró trasladarse por sus propios medios a un bar de la zona y desde allí hizo la denuncia a la Policía.
El joven fue trasladado al Sanatorio Casmu 2, donde a las pocas horas recibió el alta médica, dado que el balazo no revestía gravedad, según Policía.
En declaraciones primarias realizadas a los efectivos policiales, la víctima dijo que no pudo ver el rostro de los delincuentes al estar encapuchados. El joven sería el hijo de un conocido médico que ejerce en Colonia, según la Policía.
Según efectivos policiales, se trató de una tentativa de secuestro a raíz del intento de los delincuentes de esconder a la víctima en el baúl del automóvil. Desde Hurtos y Rapiñas no consideran el hecho como un intento de secuestro, sino como una tentativa de rapiña. "El secuestro se configura cuando la víctima es trasladada por la fuerza", indicaron altas fuentes consultadas por El País.
Según supo El País, 20 minutos antes del intento de atraco antes mencionado, un hecho similar tuvo lugar en jurisdicción de la Seccional 10ª, cuando dos delincuentes intentaron raptar a un hombre de aproximadamente 50 años. Si bien los delincuentes no lograron su cometido, la víctima resultó lesionada en la cabeza.
Historia trágica de un arma
Fue detenido en Malvín Norte un peligroso menor que estaba fugado de la Colonia Berro. Se trata de D.N.M. de 17 años quien días atrás, en un problema vecinal, baléo de cinco tiros con una 9 mm al dueño de un hogar mientras estaba con su esposa e hija.
Según la Policía, se trató de la misma arma con que a principios de julio perdió la vida Sebastián Zeoli, de 55 años, luego que una banda de delincuentes cometiera un raid delictivo en la zona de la Curva de Maroñas, en 8 de Octubre y Villademoros.
El arma con la que el menor cometió los hechos había sido robada de un apartamento de Punta Carretas.