La encomienda llevaba el remitente falso de "Cooperativa Magisterial". No se trató de una elección al azar por parte de quien o quienes planearon el atentado.
Miriam Mazzeo Soto se había afiliado a esa institución hacía unos dos años. Aunque según el repartidor de Agencia Central que fue indagado por la Policía la mujer se mostró sorprendida por el envío -no había realizado ninguna compra ese mes-, tampoco le pareció descabellado. Firmó el recibo y le pidió al mensajero que entrara el pesado paquete a la casa.
La utilización del remitente falso también le permitió a la persona que tramitó el envío no presentar su documento de identidad. La razón: Cooperativa Magisterial tiene convenio con Agencia Central, por lo cual se cargan los envíos a una cuenta corriente.
De todos modos, la maniobra fue audaz dado que los envíos que realiza Comag por esta vía tienen como destino, habitualmente, el interior del país. Tampoco suele enviar encomiendas luego de la hora 20, aunque el detalle seguramente pasó inadvertido para los empleados de la sección encomienda y terminaron atribuyéndolo a un retraso por parte de la institución.