La Justicia Penal abrió un presumario sobre el fallecimiento de un recluso que había denunciado hechos de corrupción en el Centro Nacional de Rehabilitación (CNR), ya que existen dudas si el hecho fue un suicidio o un asesinato.
A pedido de la fiscalía penal de 8º Turno, la jueza Fanny Canessa abrió este presumario. Serán citados los guardias del establecimiento carcelario y su directora, quien ya declaró primero por las heridas sufridas por el recluso y luego por su muerte.
Entre los aspectos que generan sospechas está la aparición de un celular sobre el abdomen del preso, como registran tomas fotográficas. "Si el celular estaba caído y se lo pusieron sobre el abdomen, alteraron prueba, si no sucedió otra cosa, pero hay que indagarlo", dijo una fuente del caso a El País.
También será interrogado el forense que realizó la autopsia al fallecido, para que amplíe su informe que da cuenta de muerte por ahorcamiento con una sábana.
El viernes 27 de agosto, este recluso veinteañero recibió una paliza de otro interno que lo acusó de robarle el celular, siendo asistido en la enfermería del CNR por varias contusiones.
En la mañana del sábado 28, el preso recibió un fuerte golpe en la cabeza con un hierro. Tras ser atendido, el domingo 29 declaró ante Canessa, a quien denunció la existencia de una mafia que trafica drogas y celulares en el CNR. Pidió protección porque aseguró que si volvía a esa cárcel, lo mataban.