Si los sexólogos recomiendan dar rienda suelta a las fantasías para incrementar la pasión, los hoteles de alta rotatividad hacen lo posible para suplir la imaginación y convertir un sueño en realidad. Al menos es lo que intentan los dueños de estos negocios que no se encuentran en la cúspide de su popularidad.
En pleno Montevideo, una pareja puede ingresar a una nave espacial con puertas blindadas, turbina y luces galácticas o internarse en el corazón de la selva y hacer acrobacias en lianas que cuelgan de un techo de paja.
Si para algunas personas los cuartos temáticos bordean lo ridículo, también hay habitaciones estándar como cualquier cuarto de hotel. Eso sí: en todas las habitaciones, sean temáticas o no, hay una cama y espejo en el techo.
Los hoteles de alta rotatividad —nombre más elegante para lo que comúnmente se denomina "moteles"— no son una novedad: existen desde hace décadas y aunque se los asocie con amores clandestinos, son frecuentados por una amplia variedad de público.
Así lo determinan dueños de moteles y personal de servicio: curados de espanto, aseguran que allí concurren todo tipo de personas que aprovechan la privacidad para dejar de lado el pudor, aunque no sea más que por un rato.
En Montevideo hubo decenas. Hoy hay 21 hoteles de alta rotatividad habilitados por la intendencia. La mayoría existen desde hace más de 40 años. Actualmente, hay sólo un motel en construcción en Robinson y Centenario. Todos ellos cuentan con la reglamentación básica y están nucleados en la Cámara de Hoteles de Alta Rotatividad. También tienen personería jurídica, abogado y asesores legales.
PELIGRO DE EXTINCION. Sin embargo, pese a tener la reglamentación necesaria y funcionar desde hace mucho tiempo, hoy en día tener un motel no es un negocio rentable.
Así lo aseguran algunos dueños de moteles e integrantes de la Cámara de Hoteles de Alta Rotatividad: la concurrencia, desde el 2001 ha bajado en un 50%. La crisis económica es la principal responsable de devaluar la pasión.
Otro problema que enfrentan los moteles, según señala Julio Faraone, uno de los encargados de la Inspección General de la Intendencia, es la competencia deseal de los hoteles, que operan de forma encubierta como hoteles de alta rotatividad y dejan ingresar a parejas por dos o tres horas a un precio menor.
Para no quedar obsoletos, algunos moteles como Goes, Marivent y El Edén se han modernizado y hoy son los principales referentes en lujo y comodidades.
También en originalidad. Hay habitaciones temáticas y puestas en escena que van desde recreaciones del "Far West" (Lejano Oeste) a los Picapiedras, Nueva York, Pasillo de Avión, Las Mil y una Noches, castillo francés y civilización romana. Jacuzzis, luz negra, cascadas, camas giratorias, decoración futurista, clásica o simplemente sensual son algunos de los chiches que ofrecen.
En El Edén, hay habitaciones con piso de mármol, jacuzzi con hidromasaje y bar, cuya ambientación costó alrededor de U$S 15 mil. También es un pionero en cuanto a la privacidad: no hay personal que atienda en la entrada, ya que su sistema computarizado asegura que, de principio a fin, los enamorados no tengan que dar la cara.
SERVICIOS. En la calle Cipriano Miró, un enorme cartel como de parque de diversiones se alza y reza en letras blancas: Marivent.
Todos saben de qué se trata. Tras cruzar la entrada, abierto al ingreso de cualquier vehículo, se vislumbran una serie de garajes que tienen su portón cerrado.
El viernes a las 19 horas, el motel está a pleno. Detrás de los cuartos, transitan por el pasillo principal varias empleadas con sábanas e implementos de limpieza.
En la oficina de Horacio Díaz (76), uno de los dueños de Marivent, hay una pantalla de televisión que muestra las imágenes de los vehículos que ingresan.
Díaz se sienta con los brazos cruzados y con acento español dice sonriendo: "Tenemos 44 habitaciones, somos el hotel de alta rotatividad más grande de todo Montevideo".
Asegura que allí van todo tipo de personas: "Antes era común ver que ingresaban tapándose la cara con algún diario. Ahora no: vienen hasta de a dos o tres parejas en un auto. Y la mayoría que llama para hacer reservas son las mujeres".
También dice que hay clientes que van todos los días a Marivent, y algunos incluso tienen una cuenta abierta con fondo propio, donde pagan por adelantado.
Tras 23 años de trabajo, Díaz conoce bien las costumbres de sus clientes: "Los que vienen de tarde son, por lo general, amantes", dictamina. Los hábitos han cambiado con el tiempo: antes funcionaban mejor los sábados y ahora el motel se llena más entre semana, después de las 19 horas.
Díaz dice que antes recibían alrededor de 200 parejas por día, pero que hoy la concurrencia bajó un 50%.
Esto no impide que el personal de servicio trate de satisfacer las fantasías de sus clientes.
Domingo de León (53) trabaja hace 22 años en Marivent como mozo. Con chaleco y moño, tiene trato formal y cortés. Conoce su oficio como nadie y sabe que, para atender bien a las parejas, hacen falta ciertos códigos de conducta para brindarles tranquilidad.
"Los clientes me conocen y saben que yo guardo su privacidad. Cuando me los cruzo en un shopping o en la calle, miro para abajo. Puertas afuera, no conozco a nadie", dice con una sonrisa cómplice.
Datos
En el Hotel Goes (Goes 2272), la tarifa de una habitación estándar es de $ 330 por hora, la intermedia $ 370 y la especial $ 440, aunque varía de acuerdo al horario matutino o nocturno. La página web es www.hotelgoes.com.uy.
El Edén (Morelli 4002) cobra por hora $ 250 la habitación común, $ 225 la suite, $ 380 la de lujo y $ 480 la "imperial". Los precios también varían de acuerdo al horario. Su página web es www.eleden.com.uy
En Marivent (Cipriano Miró 2969) los precios por hora pueden variar de $ 250 a $ 696 la más lujosa. Es el motel más grande de Montevideo con 44 habitaciones. La página es www.marivent.com.uy
Hay 21 moteles en Montevideo con la reglamentación básica que requiere la Intendencia Municipal de Montevideo: el permiso de construcción, de bomberos, una regulación de higiene cada 35 días y las instalaciones mecánicas y eléctricas correspondientes.
Los que se construyan después del 2002 necesitan un permiso de Viabilidad de Uso.
Según dispone la intendencia, "las fincas o locales estarán en perfecto estado de conservación e higiene y no habrán de presentar comunicación alguna con locales o inmuebles destinados a otros fines". Sin embargo, de acuerdo al último decreto 30.153, ya no rige la zona de exclusión y pueden construirse en cualquier barrio de la ciudad.
Julio Faraone, de la Inspección General de la Intendencia, cuenta un dato interesante: si bien dentro de las "Normas para proyecto de edificios destinados a alojamiento temporario" están bajo la clasificación de "casa de huéspedes", son conocidos como "hoteles de alta rotatividad".
Esta denominación fue creada por la Cámara de Hoteles de Alta Rotatividad para que suene un poco más "distinguido", explica Faraone, y así figuran en la guía telefónica.
Para todos los gustos
Cada motel tiene su particularidad. En El Edén, hay habitaciones lujosas cuya decoración cuesta alrededor de U$S 15 mil. En el Goes, están los mejores cuartos temáticos. El motel Marivent tiene la única habitación para swingers. Se llama "Póker de Amor" y tiene dos habitaciones conectadas.