Uno de los vendedores ambulantes que fue desalojado ayer de la explanada del BPS se encadenó frente al edificio en señal de protesta.
Según informó el director del BPS, Ariel Ferrari, a Radio Carve, se invitó al hombre a pasar y conversar con el presidente del organismo, pero éste se negó.
DESALOJO. Ayer, por resolución del Directorio del Banco de Previsión Social, la Intendencia Municipal de Montevideo desalojó a todos los vendedores que trabajaban en la explanada del organismo previsional, ubicado en Colonia y Fernández Crespo.
En horas de la madrugada, personal municipal hizo un vallado para evitar que se colocaran los puestos. Luego, a medida que fueron llegando los vendedores, se les fue comunicando la situación.
El clima comenzó a tensarse, hasta que los vendedores decidieron cortar la calle y manifestarse con pancartas.
Según uno de los vendedores, Roberto Olivares, 200 familias pierden su fuente de ingresos. El número de puestos varía y por lo general es mayor los días de pago.
"No fuimos notificados en lo absoluto del procedimiento. Sobre las 3 de la mañana hicieron todo el vallado. Después, inspectores municipales y fuerzas policiales esperaron a los vendedores; era como que esperaban que hubiera un desacato o algo así", dijo Olivares.
Los comerciantes hicieron una asamblea en el lugar, y cortaron Colonia primero y Fernández Crespo después.
Según Ferrari, el desalojo se debe a que se reformará el espacio, y por materia de seguridad deben vallar la zona. Ferrari aclaró además que hay una búsqueda de soluciones para estos ciudadanos, una de las cuáles puede ser la jubilación anticipada, ya que muchos de ellos superan los 60 años de edad. Otra solución se basa en la legalización de la actividad.
INCONGRUENCIA. El edil nacionalista Daniel Graffigna estuvo presente durante el operativo y dijo que la intendencia actuó ayer de un modo "inexplicado".
Según el legislador departamental, el director de Desarrollo Económico, Luis Polakof, "dijo que trasladaría a los vendedores que se encuentran en el ex Control de Arenal Grande para el BPS, y ahora saca todos los puestos que estaban sobre Colonia y Arenal Grande".
"Hoy se comprobó que nadie puede vender nada ahí. Y hay situaciones complicadas, porque se habla que podría haber prostitución y venta de drogas. Pero también hay gente de bien, que va a trabajar y que sostiene a su familia con lo que pueda hacer en el día", añadió Graffigna.
El edil hizo un planteo ayer en la Junta para que se reciba a los vendedores expulsados de la explanada del BPS.