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Un "hito" que traerá negocios

Antel está en negociación con multinacionales que quieren instalarse en su data center.

Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Presidencia.
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Presidencia.
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Ricardo Figueredo
Andrés Tolosa en inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.
Andrés Tolosa en inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.
Carolina Cosse en inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.
Carolina Cosse en inauguración del primer cable submarino de Antel. Foto: Antel.

Con el himno nacional de fondo, tras una inversión de US$ 73,8 millones y en lo que fue calificado como un "hito histórico", Antel inauguró ayer el cable de fibra óptica submarino que le permite al ente pasar a ser proveedor internacional de Internet, generar nuevos negocios para su data center, además de mejorar sensiblemente la velocidad de acceso en el país.

La ministra de Industria, Energía y Minería, Carolina Cosse, calificó al desembarco del cable de fibra óptica en la playa Brava de Punta del Este como algo más importante que la banda ancha y equiparable a la creación del ferrocarril dos siglos atrás.

Ayer, el cable submarino llegó a tierra, a la altura de la parada 8 de la playa Brava (donde se celebró un acto en el parador "Papa Charlie"). Desde ahí irá hasta la central de Antel en Maldonado, donde se conectará a la red de fibra óptica nacional. El sistema quedara operativo a más tardar en diciembre próximo.

"Ahora estamos en condiciones de vender más capacidad no solo en nuestro país sino a otras empresas de la región caso de Argentina, Brasil o Chile. También tenemos la oportunidad de vender distintas modalidades de servicio en nuestro data center. Teniendo este cable, tenemos los brazos remotos conectados al mundo", aseguró el presidente de Antel, Andrés Tolosa en el acto.

Luego, Tolosa dijo a El País que "grandes empresas internacionales van a venir. Es más, ya están hablando con nosotros porque están interesadas en instalarse en el data center Ingeniero José Luis Massera de Pando. Ellos quieren vender servicios tanto a la región como al resto del mundo".

"Cuando tengamos los contratos firmados vamos a anunciar (las empresas). Son empresas muy importantes", expresó.

El proyecto del cable submarino Tannat comenzó a gestarse en 2012 y se firmó en 2014 entre Antel, la empresa estadounidense Google y otras. Estuvo a cargo de la franco-estadounidense Alcatel-Lucent.

El ente ya estaba conectado a dos cables submarinos en Las Toninas (Argentina) el "Unisur" (desde 1994) y el "Bicentenario" (desde 2011). Pero con, al menos, un inconveniente: Antel debía pagar unos US$ 10 millones al año en promedio (con años donde se triplicó esa cifra). Es decir, era cliente y por tanto tenía un costo y ahora pasa a ser proveedor —al estar conectado directo a Estados Unidos— y por tanto podrá generar ingresos. "Esos cables nos permiten mantener la conexión con Argentina. Este (nuevo) es un cable que va hacia el norte. Por eso elegimos a la playa Brava como conexión porque es el lugar ideal para seguir hacia Brasil", indicó Tolosa.

El cableado submarino ya une Estados Unidos con Brasil, pero no ingresa a la red de ese país, lo cual repercute en el tráfico de la información haciéndolo más rápido si viaja desde Uruguay que si el servidor se encuentra en San Pablo. Por ejemplo, cuando una empresa de software evalúe dónde instalar sus servidores, si en San Pablo o en Uruguay, será más ventajoso hacerlo en Uruguay.

"Los gigantes de tecnología del mundo están mirando al Uruguay para instalarse. Para hacer de Uruguay el puerto tecnológico de América Latina", aseveró la ministra.

La locomotora.

Cosse sostuvo que la conexión con el resto del mundo a partir de la llegada del cable submarino genera una "enorme" oportunidad que tiene el Uruguay para "sumarse" a un "mundo cuya economía cambió". Ahora "se produce distinto, se producen otras cosas, hay otros modelos de negocios, hay otra ciencia y otra tecnología. Las cifras son innegables y Uruguay está en condiciones de sumarse a ese mundo. Este es un proyecto que representa mucho más que tener más y más barata banda ancha. Que la vamos a tener", agregó.

La ministra comparó al cable submarino con la llegada del tren. "Como hace un par de siglos mirando a una locomotora a vapor alguien se hubiera preguntado: ¿esto me permitirá llegar más rápido de aquí a aquí? La respuesta sería sí. Pero, ¿cuántas cosas más pasaron por la Revolución Industrial? Cambió la forma de producir, la forma de hacer negocios. Y me refiero a lo que pasó hace dos siglos. Esta obra es de un enorme potencial. Es la locomotora del siglo XXI. Y lo que tenemos que preguntar es, ¿qué vamos a poner en estos vagones para transitar este siglo XXI con soberanía?", expresó.

Al inicio del proyecto, se estimó que la inversión del ente en el cable submarino a futuro redundaría en un ahorro de US$ 195 millones. "Cuando comenzamos fijamos unas tasas de retorno usuales de Antel. Buenas tasas de retorno. Igual nos quedamos cortos porque estimamos un crecimiento interanual del 50% en la demanda de banda ancha con 50 gigas. Hoy la demanda es de 500 gigas. Es decir, se multiplicó por 10 la demanda", dijo la ministra.

"Esto es más que carrier. Será de gran beneficio para la industria del software nacional. Gran impacto en los microemprendimientos de los jóvenes que elaboran software, que pueden acceder a una carretera fenomenal para vender su producto al mundo. La industria audiovisual también, como cualquier otra actividad", enfatizó, Cosse.

El barco.

El barco "Ile de Brehat" tiene a su cargo el tendido del cable submarino. Desde hace algunos días su presencia no pasó desapercibida desde la costa del balneario. De noche, iluminado de proa a popa, generó una imagen distinta a corta distancia de la playa Brava. Este barco, equipado con tecnología de punta en la materia, viene colocando el cable desde el inicio de la maniobra. El "Ile de Brehat" luce pabellón francés y fue construido en el año 2002. Tiene 140 metros de eslora y 23 metros de manga. Su calado, estructura por debajo de la línea de flotación, es de 7.90 metros. Su velocidad de crucero es de 10.5 nudos y su velocidad máxima de 12,2 nudos.

"No diga tonterías".

La ministra de Industria, Energía y Minería Carolina Cosse fue la protagonista de la jornada vivida ayer en el parador "Papa Charlie" de Punta del Este. Es que bajo su presidencia en Antel fue cuando se anunció el acuerdo para la construcción del cable submarino de fibra óptica. Cosse departió animadamente con los representantes de Google y Alcatel. También posó con la delegación de Sutel y con los jerarcas políticos presentes en el acto. "Ministra: ¿este lanzamiento tiene algún gusto a precandidatura", preguntó un periodista. "¡Ay! No diga tonterías. Es un día brillante. Y es un gran logro estratégico para todos los uruguayos", respondió. Además de la ministra, también participó el directorio y gerentes de la empresa de telecomunicaciones estatal, así como el intendente de Maldonado, Enrique Antía. Pese a que estaba anunciado, el presidente Tabaré Vázquez no participó.

EL CABLE RECORRE MÁS DE 12.000 KILÓMETROS HASTA LLEGAR A PUNTA DEL ESTE.

Un consorcio para el acceso directo a Internet.

El consorcio entre Google, Algar Telecom de Brasil, Angola Cables y Antel aportó US$ 350 millones para el tendido del cable submarino que empieza en Boca Ratón en el estado de la Florida y termina en la parada 8 de la playa Brava de Punta del Este. De ese monto, Antel aportó US$ 73,8 millones, el equivalente al 21,09% del total. La obra fue financiada con fondos propios del ente. "No fue necesario ni endeudarse ni transferir tarifas", aseguró su presidente, Andrés Tolosa.

El cable tiene una extensión superior a los 12.000 kilómetros (el tramo Santos-Punta del Este es de 2.000 kilómetros) y cuenta con seis pares de fibra óptica. Antel y Google son propietarios cada uno de dos pares de fibra óptica entre Fortaleza y Punta del Este. Antel es propietaria de un par entre Fortaleza y Boca Ratón. Los restantes pares en la zona norte se reparten entre Google, Algar Telecom y Angola Cables.

La vida útil del cable se estima que puede llegar hasta 25 años.

El ancho de banda de los actuales sistemas de cables submarinos se incrementará en 64 terabits (8.000 gigabytes) por segundo de capacidad. La capacidad del cable submarino de Antel es de 100 veces la actual.

"Para nosotros es equivalente a ampliar el puerto y tener muchísimos más buques de carga para poder enviar nuestro producto a nivel internacional. Es algo que tiene potencialidad transformadora para desarrollo tecnológico del Uruguay", había dicho a El País a fines de 2014 el entonces secretario general de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti), Gabriel Camargo.

Previo a este cable, "si al proveedor en Argentina se le ocurre dejarnos para atrás en el tema de velocidad o cosas por el estilo no tenemos capacidad de modificar eso", había dicho.

Actualmente hay cinco proveedores de servicios de banda ancha en América del Sur y Antel sería el sexto proveedor con este cable.

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