Higgs y Hawking pelean por la "máquina de Dios"

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El científico inglés Stephen Hawking disparó la polémica al afirmar que sería "más emocionante" para la ciencia si el experimento del Gran Colisionador de Hadrones ubicado en la frontera franco-suiza "no encontrase" la partícula de Dios o "bosón de Higgs", principal objetivo del proyecto, ya que "no existe", dijo. En respuesta, Peter Higgs bastante irritado declaró que si bien "no ha leído" el documento en el que su rival asegura eso, que el método que utiliza le genera muchas dudas acerca de su real valor. Lo cierto es que la "máquina de Dios" comenzó a funcionar el miércoles, y se espera que en con el correr de las semanas comiencen a difundirse las primeras conclusiones.

Dos de los más famosos científicos del mundo, Peter Higgs y Stephen Hawking, están enzarzados en una polémica sobre el Gran Colisionador de Hadrones que se puso en marcha el miércoles, destinado a reproducir las condiciones físicas del origen del Universo.

El gran experimento científico podría convertir en realidad el sueño de Higgs de ver confirmada su teoría sobre la partícula que lleva su nombre, el llamado "bosón de Higgs", cuya existencia no ha podido demostrarse experimentalmente hasta ahora.

Por su parte, Hawking declaró que sería "más emocionante" para la ciencia si el experimento en la frontera franco-suiza "no encontrase" la partícula de Dios, principal objetivo del proyecto, "ya que no existe".

En una conferencia de prensa en Edimburgo, Higgs se mostró ofuscado con esos comentarios y dijo que si bien no había leído ningún trabajo de Haw-king en el que afirmara esto, críticó al astrofísico inglés por juntar teorías sobre la gravedad de una forma que cualquier físico especializado en las partículas teóricas desaprobaría inmediatamente.

RIVALIDAD. Si la teoría de Higgs demuestra ser la correcta, es decir, si se encuentra esa partícula subatómica, el físico escocés de 79 años se encaminará definitivamente al premio Nobel, distinción a la que aspira desde hace años su rival Stephen Hawking, quien en cierta ocasión apostó cien dólares a favor de que no existe.

Durante la conferencia de prensa en la que Higgs lanzó estos comentarios, otros científicos presentes trataron de cortar la discusión, dando a entender que Higgs había sacado de contexto las declaraciones de Hawking. En respuesta a otras preguntas, el escocés desestimó los temores expresados por algunos científicos, que creen que el experimento podría dar lugar a agujeros negros que acabarían con el mundo. "Son tonterías", afirmó, pidiendo además que las personas que realizan ese tipo de comentarios fueran "más sensatas".

futuro. Cuando esté en pleno funcionamiento, el Colisionador de Hadrones que lleva tres días en funcionamiento, será capaz de lanzar haces de protones por sus dos enormes túneles en direcciones opuestas. Estos se interceptarán en cuatro puntos, donde los protones cargados de energía se estrellarán y unirán, y replicarán las condiciones que existían menos de un nanosegundo después del Big Bang. Arriba de cada intersección existe una estación de investigación en la que potentes computadoras leerán los datos de las colisiones.

Esto posiciona a Europa como el líder mundial en el campo de la física experimental de partículas, ya que los descubrimientos que se hagan gracias la "máquina de Dios", serían imposibles de realizar en otro lugar.

Más allá de las polémicas, el profesor Jordan Nash, del Colegio Imperial de Londres, quien ayudará a analizar los datos, buscó puntualizar la trascendencia del experimento: "No se trata de premios. Todos lo hacemos por una curiosidad fundamental sobre el funcionamiento del universo. Aprenderemos de qué está formada la naturaleza, no de qué creemos que está formada". (basado en agencias)

Hackers causan alarma

El pánico se apoderó de los científicos cuando constataron que un grupo de hackers había atacado al recién inaugurado Gran Colisionador de Hadrones (LHC), sembrando grandes preocupaciones acerca de la seguridad del mayor experimento científico de la historia.

Se trata de un grupo de piratas informáticos de origen griego que, a pesar de lograr introducirse en la red de computadoras del LHC, afortunadamente se limitaron a dejar un mensaje alertando acerca de la debilidad de su infraestructura.

Estos hackers aseguran que su hazaña no debe causar mayor preocupación ya que su intención no fue "causar molestias en el trabajo de los científicos del acelerador", pero sí poner en ridículo a los técnicos.

El grupo, que se hace llamar "el equipo de seguridad griego", describió a los encargados como "un puñado de niños de escuela".

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