El vicepresidente Luis Hierro reprochó ayer a su sucesor, Rodolfo Nin Novoa, que haya señalando que se están haciendo designaciones en el Estado, cuando no es correcta esa información, extremo que en reserva fue reconocido por el vicepresidente electo, aseguraron a El País fuentes políticas.
El tema de la denuncia que públicamente había hecho Nin refiriéndose a la designación de gerentes en Ancap, fue puesto sobre la mesa del despacho de la Presidencia del Senado por Hierro al inicio de la conversación, en una reunión que tuvo además como tema central la transición en el Poder Legislativo.
El vicepresidente dijo a Nin que esa información no era real. Indicó que no iba a haber ninguna designación en el Poder Legislativo cumpliendo con el compromiso que había manifestado en el año 2000 cuando inició su gestión, pero le aclaró que había tres contratos de personal de servicio y mantenimiento que se renuevan anualmente en febrero y que él dejaba en sus manos.
Con referencia a lo de Ancap, las fuentes puntualizaron que Hierro le aclaró a Nin que no se trataba de una designación, sino de una "regularización de carácter técnico". Nin Novoa relativizó lo que había dicho en la jornada anterior, admitiendo que "el sindicato me dio manija".
De todas maneras, Hierro aclaró a Nin que el gobierno continuaba hasta el 28 de febrero y que tenía la potestad de tomar las decisiones que estimara convenientes, aclarando que si no tenía potestad para estos asuntos, tampoco los tenía para resolver el problema de Uragua, cosa que está siendo reclamada por el Frente Amplio, tras la reforma constitucional aprobada en octubre.
En la reunión, Hierro y Nin hablaron sobre asuntos administrativos y legislativos pendientes, la manera en que el Senado y la Comisión Administrativa están tratando el tema de la deuda con UTE y Antel, el tema informático y un proyecto del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el asunto de la distribución de los despachos, para lo cual hoy habrá una nueva reunión a las 18 horas con la presencia de los secretarios de la Cámara de Senadores.
Nin ratificó tras la reunión con Hierro, que el secretario del Senado Mario Farachio no seguirá en el cargo. Farachio ha desempeñado ese cargo de confianza en los últimos veinte años.
El vicepresidente electo dijo además que concurrirá al Senado en su automóvil personal y no usará el vehículo oficial, salvo cuando lo exija el protocolo.