CESAR BIANCHI
El gas natural comprimido (GNC) estará a disposición del parque automotriz uruguayo a partir del 31 de marzo. Al menos eso dice la ley, aunque la realidad indica que aún no se sabe como será instrumentado el sistema y quiénes serán los distribuidores autorizados.
A menos de quince días de su ingreso, la polémica ya está instalada. Algunas empresas importadoras ya dan pasos hacia la distribución del nuevo combustible no contaminante —y más barato—, mientras que la estatal Ancap estudia controlar el mercado y el titular del gremio de distribuidores rechaza tajantemente su advenimiento.
El Poder Ejecutivo y el órgano competente, la Unidad Reguladora de Servicios y Energía y Agua (Ursea), aprobaron oficialmente el 12 de diciembre de 2003 el uso del gas vehicular para automotores a partir del 31 de marzo pró-ximo. Las empresas argentinas Aspro y Galileo ya están en las gateras.
La reconversión de un auto naftero a gas natural oscila entre U$S 800 a U$S 1.200, dependiendo de si tiene motor a nafta con carburador o a inyección.
El GNC no genera humo negro, ni óxidos de nitrógeno, no deja residuos en el motor porque no es contaminante, el aceite se ensucia muchos menos, los caños de escape casi no se ensucian y es prácticamente gratis (sin impuestos).
El presidente de la Cámara Uruguaya del Gas Natural Vehicular Comprimido, Nelson Zerbini, estima que a un año de su desembarco en Uruguay unos 50.000 autos a nafta se habrán reconvertido al sistema dual de GNC. El carácter dual implica que podrán seguir funcionando a nafta con solo apretar un botón cuando se quede sin gas, o viceversa.
A pesar de tantos beneficios, no todos están de acuerdo con que llegue a ofrecerse en las estaciones de servicio uruguayas (ver nota adjunta).
"Me fui involucrando en el gas natural porque me di cuenta que no tenerlo era un atraso. Italia hace 40 años que lo tiene. También lo tienen Chile, Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela, Perú y ni que hablar Argentina, que hace 20 años que trabaja con gas natural y Brasil, que a través de la Petrobrás es su mejor producto", dijo Zerbini.
BARATO. Desde el año 2001 que los operadores del GNC en Uruguay intentan infructuosamente instrumentarlo en el país. Según Zerbini, al Estado no le convenía admitirlo por intereses recaudatorios. "El gas es casi gratis. No ganan nada. Pierden de ganar en nafta y gas oil, o tienen que ponerle un impuesto alto para emparejar".
Un metro cúbico de GNC en boca de pozo cuesta un peso uruguayo (equivale a un litro y medio de nafta). Sin embargo, el metro cúbico de GNC se venderá al público a un precio de entre $ 12 y $ 14 por impuestos y fletes desde el gasoducto más cercano, según datos extraoficiales. El GNC tendrá el mismo tributo que el Imesi del gas oil.
El GNC, combustible alternativo por excelencia, costará un 30% menos que el gas oil y un 70% menos que la nafta, según estimó el titular de la Cámara de GNVC.
Todos aquellos que pretendan tener vehículos que funcionen con GNC deberán estar habilitados por Ursea. Se les proporcionará una oblea identificatoria ("sticker" adhesivo) que indique fecha de vencimiento de la habilitación. No se podrá cargar gas natural en la unidad que no se exhiba la oblea.
También tendrán que registrarse ante la Ursea los talleres de montaje que efectuarán la conversión de vehículos originalmente propulsados por combustibles líquidos. Los talleristas deberán llevar un registro de vehículos convertidos y otorgar una garantía al usuario.
Zerbini explicó que la empresa argentina Aspro está tramitando la construcción de cuatro estaciones de servicio de GNC en Montevideo y cuatro más en el interior del país: una en Maldonado, otra en Punta del Este, una en Pan de Azúcar y otra en Piriápolis. Se estima una inversión de U$S 5.000.000 en las ocho estaciones despachantes de GNC.
Sin embargo, los agentes de GV Uruguay, responsables de la firma argentina Galileo, entienden que la normativa aprobada no permite el establecimiento de estaciones "blancas" operando con gas natural, sino que tendrían que asumirlo las petroleras ya establecidas en el mercado como Ancap, Texaco, Shell y Esso.
Luego de que Ancap se opusiera al gas vehicular en los últimos dos años, GV Uruguay le ofreció su proyecto de "gasoducto virtual" y la empresa estatal lo está considerando. "Ya nos reunimos con ellos y le ofrecimos su administración que de hecho será un monopolio. La respuesta se puede calificar de ‘excelente’", dijo el sanducero Rafael Francolino, de GV Uruguay, empresario que también mantuvo reuniones con sus pares de Texaco, Shell y Esso.
El País intentó infructuosamente contactar a los jerarcas de la gerencia de Comercialización de Ancap, quienes no pudieron hacer declaraciones dado que ayer hubo reunión de directorio de la empresa estatal. Se sabe que están "considerando" la propuesta de GV Uruguay.
GASIFICADOS. Las ocho estaciones de servicio Aspro con gas natural que a la brevedad prometió Zerbini también ofrecerán servicios alternativos como gomerías, talleres de reconversión de autos a gas y alineación de motores. "Ninguna petrolera incorporó el GNC porque no ganan nada", dijo.
Paysandú, Colonia, San José y Montevideo ya tienen gasoductos, que por ahora sólo usan las fábricas. Las empresas compresoras y reductoras de gas toman el gas de la cañería a 20 libras de presión y lo comprimen a 1.500 libras, hasta que llega al surtidor y de ahí a los cilindros en la valija de un auto.
Otra vía de tener un auto a gas, después de reconvertido, es el "gasoducto virtual".
Luego de que las máquinas compriman el gas, unos camiones enormes trasladarán el gas comprimido en contenedores de almacenamiento (denominados ‘mats’) hasta las estaciones que adquieran el derecho a comercializarlo y de ahí a los surtidores. Este sistema prescinde de las cañerías troncales de Gaseba.
Aspro está estudiando sumarse a esta modalidad de vender el gas natural, pero Galileo, a través de la firma sanducera GV Uruguay, ofrece este sistema en exclusividad. "Ancap lo está estudiando, y puede quedarse con el monopolio del gas natural en Uruguay", sostuvo Francolino, quien no cree viable la llegada de otras firmas "blancas" como Aspro u otras competidoras.
ducto virtual. Según Francolino, en Montevideo no hay cañerías con el porte requerido para tolerar el gas a comprimir; por eso —dice— el "gasoducto virtual" es la única opción plausible. "Poner una estación para GNC cuesta U$S 500.000. ¿Quién lo hace?", se preguntó irónicamente Francolino.
"Si una empresa nueva quisiera construir una estación de servicios de GNC en Pocitos, por ejemplo, debería extraer gas de la cañería más cercana, que pasa por Piedras Blancas. Necesita desembolsar unos U$S 300.000 para extender las cañerías, amén de romper el suelo y construir un camino subterráneo. Un kilómetro de cañería cuesta entre U$S 130.000 y U$S 200.000", estimó el ingeniero Ramón Caraballo, de GV Uruguay. "Es inviable", insistió Diego Klein, de la misma empresa.
Según Klein, todas las empresas petroleras están interesadas en el GNC pero esperarán con expectativa el precio al público mínimo que fijará la unidad estatal reguladora, la Ursea.
"Si lo fijan a $ 20 el metro cúbico ya no sirve, porque no habrá gran diferencia con los demás combustibles", dijo.
GV Uruguay le ofreció a Ancap y a otras petroleras en Uruguay la instrumentación de una estación de cabecera compresora principal, contenedores para almacenar GNC, camiones para transportarlo, plataformas para colocar los contenedores en tres estaciones y los surtidores de GNC: todo a un costo de U$S 1.000.000.
Datos
La reconversión de un auto de nafta a gas puede costar entre U$S 800 y U$S 1.200 dependiendo de si es a inyección, a carburador o multipunto; también depende del tamaño de la valija del auto.
El sistema dual del auto permite que el mismo siga funcionando a nafta con sólo apretar un botón cuando se termine el gas.
La empresa argentina Aspro pretende instalar cuatro estaciones de servicio de GNC en Montevideo. Dos de ellas estarán en bulevar Artigas y General Flores y en Camino Carrasco. Habrá —prometen— otras en Punta del Este, Maldonado, Piriápolis y Pan de Azúcar.
En Bolivia hay GNC para 200 años. En Argentina hay 1.300.000 autos reconvertidos a gas natural (se reconvierten unos 30 mil por mes). Es el país líder en pasaje a esta modalidad. El 86,32% son particulares, nuevos o convertidos por la suba del precio de la nafta. Hay 1.100 estaciones de servicios, la mitad en Buenos Aires y Gran Buenos Aires.
En América Latina el GNC es utilizado en 344 ciudades. Existen 1751 estaciones que lo venden y 1,3 millones de vehículos reconvertidos. Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, México, Trinidad y Tobago, y Venezuela lo han adoptado.
La empresa compresora y reductora de gas natural GV Uruguay, ya presentó el gasoducto virtual en República Dominicana donde brevemente estará operando. "Y eso que ellos no tienen gas, hay que traerlo de Trinidad y Tobago. Y acá tenemos el gas y nos ha costado una enormidad imponerlo", comparó.