SALTO | LUIS PÉREZ
Ayer las playas de Salto fueron habilitadas, luego de un mes de haber sido clausuradas las zonas de baño sobre el río Uruguay debido a la crecida por las aguas liberadas por la represa de Salto Grande. La decisión fue adoptada por la Intendencia y Prefectura Nacional Naval.
La poca arena o pedregullo que existían en las costas han sido arrastrados por la corriente y los daños por la erosión han provocado derrumbes en murallones y pone en riesgo la desaparición de enormes espacios públicos de la ribera por los desprendimientos de barrancos de tierra.
Las autoridades tomaron la decisión de habilitar los balnearios una vez que la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU) elevó el informe en el que estableció la no existencia de algas tóxicas en la zona y de los estudios practicados por el laboratorio municipal en cuanto a la calidad de las aguas.
Ayer de tarde el nivel del río Uruguay, aguas abajo de la represa, era de cuatro metros y medio con una advertencia de crecida de seis metros, según los informes técnicos de la represa de Salto Grande.
Si bien el agua que evacua Salto Grande es abundante en estos últimos días, eso no está relacionado a crecidas en la cuenca del río Uruguay, sino que obedece a que el complejo hidroeléctrico continúa funcionando con todas las turbinas disponibles para atender la demanda de energía eléctrica de Argentina y Uruguay.