Un intento de motín en la sala 11 del Hospital Vilardebó, el pabellón de seguridad del psiquiátrico, movilizó ayer a la Policía que logró desactivarlo a tiempo y evitar así la fuga de cinco reclusos que junto a otros 20 fueron derivados allí por orden judicial. Se trata de personas procesadas que por tener problemas psiquiátricos son derivados a esa sala de seguridad del hospital. Todo comenzó a media mañana cuando un guardia fue llamado por algunos de los reclusos, indicando que uno de ellos se sentía mal. Cuando el guardia entró a la sala le tiraron con un termo mientras uno lo atacaba con una bombilla cortada. El funcionario recibió varios cortes en la mano y en el rostro, debajo de un ojo pero de todas formas alcanzó a retroceder y cerrar la puerta. Sin embargo los cinco reclusos que intentaban fugar siguieron con acciones violentas de tal forma que se debió llamar a la Guardia Metropolitana para evitar que la situación pasara a mayores. También acudieron patrulleros de la Seccional 6ª que protagonizaron un choque en la puerta del hospital, en el que no hubo lesionados de entidad. Luego de varios minutos de tenso diálogo la situación se fue calmando y hasta anoche todo había vuelto a la normalidad. El funcionario fue atendido y se recupera.
COMCAR. Las autoridades indagaban ayer a cinco reclusos del Comcar, sospechosos de haber participado en la muerte de un preso del Módulo 5 el domingo. El recluso de 23 años, al parecer participó de una reyerta en la que le asestaron un puntazo con un corte de fabricación casera. Cuando intervino la guardia el recluso ya había fallecido.