Demagógica, incoherente e inmoral. Con esos calificativos definieron anoche los gremialistas del INAU la iniciativa del Partido Colorado de plebiscitar una reforma constitucional para combatir la delincuencia juvenil.
Las diatribas partieron de oradores que participaron de un debate sobre políticas para abordar la problemática de los menores infractores, que organizó el Sindicato de Trabajadores del INAU.
El presidente del gremio, José Lorenzo López, acusó al líder colorado, Pedro Bordaberry, de tener un "oportunismo político desenfrenado", a la vez que lo cuestionó por impulsar una "campaña contra la juventud".
López llamó al gremio del INAU y a todo el ámbito sindical a no apoyar la recolección de firmas.
En tanto, el dirigente Gustavo Signorelle, del Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt, opinó que la campaña colorada es "inmoral".
En el evento, que se realizó en la sede de la central sindical, también participó el diputado socialista Julio Bango, quien se sumó a las críticas. Dijo que Bordaberry "aplica la política del miedo".
Agregó que la propuesta de bajar la edad de imputabilidad es "inútil, demagógica e incoherente" porque, entre otras cosas, los menores son sancionados a partir de los 13 años y porque en el Parlamento ya hay propuestas que buscan mejorar esa problemática.
A su turno, el ministro del Interior, Eduardo Bonomi, dijo que según consultas realizadas con expertos de ONU, bajar la edad de imputabilidad y aumentar las penas a los menores "son políticas que fracasan y en poco tiempo producen un efecto contrario al que se busca".
Sin embargo, Bonomi reconoció que ha habido un importante aumento en la participación de menores en rapiñas y hurtos. Más allá de eso, el ministro dijo que la apuesta debe ser la rehabilitación, a través de un instituto especializado.
Para Bonomi, bajar la edad de imputabilidad "es contraproducente por donde se lo mire". Pero dijo que en la "gran mayoría" de los casos es necesario internar a los jóvenes porque "existe la necesidad de separar al menor del ambiente social que lo llevó a delinquir".
Por su parte, el presidente del INAU, Javier Salsamendi, dijo que rechaza el planteo de "soluciones mágicas" y resaltó que "no se puede tolerar más" un sistema que no sea capaz de asegurar la internación de los jóvenes.