Buenos Aires | AP. Los principales candidatos para la elección presidencial del domingo intercambiaron sus últimos ataques, poco antes de empezar la veda legal a toda actividad proselitista.
Desde las 8:00 de hoy hasta igual hora del domingo, en que abrirán los locales de votación, está prohibida toda propaganda electoral. Los diarios de la fecha publican las últimas encuestas, amparándose en que fueron publicados antes de la "hora señalada".
El controversial ex mandatario Carlos Menem, uno de los tres candidatos del escindido peronismo, se preguntó anoche "¿por qué me odia tanto, qué le hice para que me odie así?", refiriéndose a su archienemigo peronista, el presidente Eduardo Duhalde.
Menem reiteró su seguridad de que será elegido Presidente el domingo sin necesidad de recurrir a la segunda vuelta tres semanas después, que debería ser disputada por los dos candidatos más votados el 27 de abril. Para que ello no ocurra, debería obtener el 45% de los votos, o al menos el 40%, con diez puntos de ventaja sobre su más próximo adversario, algo que los encuestadores consideran sumamente improbable.
Duhalde, que fue el primer vicepresidente de Menem, nunca ocultó su animosidad hacia su "correligionario desafecto". Una de sus principales preocupaciones políticas desde que asumió el gobierno a comienzos de 2002, fue bloquear el retorno al poder de Menem. Con ese fin, impidió que fuese el único candidato del peronismo, al evitar la realización de elecciones internas.
Duhalde, que apoya la candidatura de otro peronista, el gobernador de Santa Cruz Néstor Kirchner, repite continuamente que una victoria de Menem "sería el retorno a un pasado funesto para los argentinos".
Pero el intercambio no se limitó a las fronteras del peronismo. Duhalde y Kirchner la emprendieron también contra el emergente candidato centroderechista Ricardo López Murphy, que subió de manera espectacular en las encuestas y disputa ahora los primeros puestos.
Duhalde afirmó anoche que el crecimiento electoral de López Murphy "no es tal" y pronosticó que no llegará a la segunda vuelta del 18 de mayo, que disputarán los dos candidatos más votados el domingo.
Kirchner se sumó a esas críticas al afirmar que existe una gran maniobra de grupos financieros para beneficiar a López Murphy. "Esos grupos no quieren un Presidente, quieren un gerente". Luego reiteró su convicción de que los protagonistas de la segunda vuelta serán él y Menem.
López Murphy replicó asegurando que los tres candidatos peronistas (Menem, Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá) finalmente se van a unificar en la segunda vuelta para impedir su triunfo.
"Yo no veo grandes diferencias entre ellos, cuando uno los mira con cuidado", agregó, apelando al tradicional antiperonismo de la clase media.
La centroizquierdista Elisa Carrió, que ha ido retrocediendo en las encuestas, en las que hace un año las encabezaba, aseguró anoche a sus partidarios que "el voto de la dignidad nacional va a dar una sorpresa el domingo próximo". Todos los sondeos la ubican en un distanciado quinto puesto.