PLAYAS Y MODA DEL VERANO

Ser fashion en Punta y no morir en el intento

Las claves para mantenerse fiel al glamour en las playas del Este durante la temporada de verano.

El verano se disfruta a pleno en las playas de  Punta del Este. VEA LA FOTOGALERÍA
Los gorros son el accesorio preferido esta temporada. Hay para todos los gustos. Foto: El País
Bikinis combinados, pareos, camisas, kimonos y gorros son tendencia en Punta. Foto: El País
Mientras algunas chicas disfrutan del agua cristalina de Montoya, otras curiosean precios en los tenderetes de los vendedores de playa. Foto: El País

Ya nadie baja a las playas de Punta del Este con short, pollera y remerita. Las mujeres prefieren los vestidos de colores, los pareos, pero sobre todo las camisolas y camisas, que son última moda en las playas esteñas. Hay para todos los gustos: lisas, rayadas, de colores. Pero la más solicitada es la blanca y larga hasta los pies. Incluso hay quienes las usan de manga larga, a pesar de que el termómetro indique más de 35 grados porque lo importante es lucir fashion.

A los vendedores que circulan por la arena (más de cinco por playa) no se les escapa esta prenda tan reclamada por el público femenino en la temporada estival 2017-2018. Apenas ven venir la ropa colgada en los precarios palos, las chicas dejan de tomar sol, charlar, leer, escuchar música o jugar con los nenes, para ir a averiguar precios, chusmear los diseños que se puede probar sin compromiso, y asesorarse sobre qué se usará este verano.

En Ovo Beach una camisa cuesta entre 850 y 900 pesos, mientras que en Montoya la misma indumentaria no baja de 1.200. Una de estas prendas larga hasta los pies, floreada y de manga larga puede adqurirse por 1.400 pesos en Montoya.

Otro diseño que marca tendencia son los kimonos y camisolas largas, lisas, con tules y encaje. Predominan en negro, blanco y color carne. Cuestan alrededor de 1.400 pesos y también se estila usarlos a la noche con shorts o vestidos debajo.

En Montoya lo último es circular con capas en colores sobrios (verde agua o terracota son los que más se ven). Están a 1.300 pesos, pero quienes quieran darse el lujo de tener una capa de seda italiana deberán desembolsar 1.800.

Qué ponerse.

Si bien hay mucho turista brasileño, la zunga esta temporada brilla por su ausencia. Los shorts de baño largos pasaron de moda, los caballeros los prefieren cortos, y varios apelan a la licra. En El Emir, reconocida por ser la playa de los surfistas, abundan los trajes de neopreno, los shorts floreados y los lentes espejados.

Algunas brasileñas se tiran en la arena con su cartera de cuero en colores. Mujeres de todas las edades se animan al cola less en las playas de Punta del Este, pero en Montoya es una suerte de consigna usarlo. Ya casi no se ven mallas o trikinis, salvo en mujeres adultas.

El color negro jamás pasará de moda. El animal print y los volados siguen vigentes. Pero el bikini combinado continúa siendo el preferido de las muchachas jóvenes. En Montoya lucen diseños novedosos y llamativos: corpiños con lentejuelas, brillantes, bordados con flores, y uno calado que llega hasta el cuello.

Nadie baja a la playa sin su gorro. No solo sirve para cuidarse del sol, sino que es el accesorio favorito de la temporada. Tanto, que en Montoya hay quienes los usan para adornar las sombrillas. En Ovo Beach hay capelinas lisas, rayadas y con touchs en cadenas por 550 pesos. Los gorros de fibra vegetal con detalles en animal print, y otros de fibra de coco cuestan 450. Los precios son prácticamente los mismos que en Gorlero y se puede pagar en todas las monedas.

Ya no se estila usar toallas o lonas para tirarse en la arena. Las chicas toman sol en sus enormes pareos última moda. Hay disponibles de diseños variopintos a mil pesos. El precio es el mismo que en la Feria del Parque Rodó. Aquellos que son trabajados y bordados cuestan 200 pesos más.

Los vestidos en tela de bambula y con flores hechas en crochet también polulan por las playas. Sobres estampados y bordados traídos de Tailandia para el día y la noche se pueden arquirir en Montoya: cuestan entre 500 y 1.200 pesos, según el diseño. En la Playa de los Dedos hay vestidos para la noche con exceso de lentejuelas a 1.300 pesos. Pero la nota la dan los ponchos de lana que se venden en Montoya por 1.400 pesos.

playas para todos los gustos

Playa del Conrad.

Ubicada en la Parada 5 de la Mansa, cuenta con el parador Ovo, y es conocida por ser una playa familiar. Se pueden alquilar motos de agua y se ven algunas señoras que juegan a las cartas debajo de la sombrilla.

El Emir.

Un clásico de los surfistas. Suele ser visitada por jóvenes con tablas que lucen sus físicos y se animan a trajes de baño innovadores.

Los Dedos.

Otra playa concurrida por familias. Es común ver gente mayor y padres jugando en la arena con sus niños. Y hay vendedores que ofrecen vestidos de fiesta.

Montoya.

Es la preferida de los jóvenes, y allí se ven las principales tendencias fashion. Se llena después de las cuatro de la tarde, porque a la mañana su público objetivo duerme.

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