PABLO ROSSI
Funcionarios de una empresa de publicidad estática simularon un secuestro exprés con un compañero y fueron detenidos por policías que, tras investigaciones, concluyeron que el caso se trató de una broma entre los trabajadores.
Tres trabajadores de una empresa que, según la Policía, se dedica a colocar publicidad estática en las paradas de ómnibus de la capital hicieron de las suyas en la víspera de la Noche de la Nostalgia.
Cerca de las 17 horas del 24 de agosto, los empleados que se transportaban en una camioneta estilo furgón pasaron a buscar a un compañero de trabajo que aguardaba en avenida Millán, en el Prado.
Al llegar al lugar, dos de los funcionarios descendieron vestidos con mamelucos azules y subieron a la fuerza al trabajador que se encontraba en la calle vestido de particular, según narró la Policía a El País, quien se vio sorprendido por la broma de sus colegas.
Justo en el momento en que subían por la fuerza al trabajador, un hombre circulaba en su coche junto con su hija. Tras observar todos los movimientos de los sospechosos se dirigieron de inmediato a la Seccional 12ª para denunciar lo acontecido.
Los efectivos policiales tomaron nota de las descripciones de los testigos y emprendieron una incesante búsqueda, sobre todo teniendo en cuenta los recientes hechos de rapiñas con privación de libertad acontecidos en Punta Carretas en el mes de julio.
Las investigaciones llevaron algunos días y recién el viernes la Policía halló, en la misma zona donde habían denunciado el hecho, una camioneta de similares características, cuyos ocupantes se asemejaban a las descripciones primarias brindadas por los testigos, según declararon fuentes del caso.
Los implicados y la camioneta fueron rápidamente trasladados a dependencias policiales, donde quedaron detenidos a la espera del reconocimiento de los testigos, según dijo la Policía a El País.
Los denunciantes reconocieron a los sospechosos de haber participado de este confuso secuestro así como también la camioneta que habían utilizado para cometerlo.
Interrogados por la Policía, los trabajadores detenidos explicaron que se trataba de una simple broma que habían elaborado para perturbar a un compañero. A su vez, según dijo la Policía a El País, quien aparentemente fue secuestrado declaró que se había tratado de un chiste de sus compañeros, que él mismo continuó.
El hecho puso en alerta a la Policía, que desplegó un importante número de efectivos para aclarar este episodio.