Canelones | Patricia Mango
Un hombre imputado de estafar cobrando contribución inmobiliaria y otras facturas a domicilio declaraba ante la Justicia ayer en Las Piedras. Fuentes de la investigación dijeron a El País que R.E.R.A, que no posee antecedentes penales, efectuaba la maniobra desde hace por lo menos un año y sus víctimas preferidas eran adultos mayores.
La policía incautó en su casa centenares de facturas de todo tipo. El presunto estafador, que vive en Progreso, tenía una empresa unipersonal cuyos servicios de cobranzas estaban contratados entre otros por una conocida mutualista canaria y Correos del Uruguay. Precisamente, el servicio estatal le entabló una denuncia por retención de correspondencia y estafa. Denuncia que se suma a la veintena ya radicadas en las Seccionales 4a. y 21a. de Las Piedras y 5a. de La Paz.
ZONAS. El detenido, no estafaba en su área porque allí era conocido, lo que dilató su captura que en definitiva fue posible por el cruce de información entre las diferentes comisarías.El modus operandis, el detalle de su complexión física aportado por los damnificados, la moto que utilizaba, delataron a R.E.R.A. quien según supo El País, apuntaba a cobrar el monto total de la factura pero se conformaba con un pago fraccionado.
R.E.R.A. de 41 años, tenía la materia prima de su "negocio": una buena disposición al diálogo con los incautos contribuyentes, la farsa montada según la cual era empleado de una u otra empresa y las facturas legítimas por ejemplo, de contribución Inmobiliaria.
Cuando recién se iniciaba el 2005, la Intendencia de Canelones emitió un comunicado en el que alertaba de la existencia de un falso cobrador e instaba a la ciudadanía a pagar los tributos, solo en las dependencias municipales.
Una de las víctimas, una mujer mayor que vive sola y que pagó mil pesos, fue advertida por el cobrador quien le dijo que, de no pagar, se le cortaría el suministro de energía eléctrica, comentó a El País una de las fuentes de la investigación.