DANIEL ISGLEAS
El gobierno y la oposición coinciden en la necesidad de mejorar los resultados de la enseñanza pública, y evaluarlos con parámetros internacionales. Los niveles son "francamente malos", para Astori.
En la búsqueda de "comunes denominadores" en el sistema político con proyección a 2030, el vicepresidente Danilo Astori y los expresidentes Luis A. Lacalle y Jorge Batlle mostraron consenso en que la educación debe ser auditada de modo que tenga mejores efectos.
Hoy en día, la enseñanza pública ofrece resultados "francamente malos", según la definición de Astori, quien coincidió con Lacalle en que ahora hay que "alcanzar niveles de calidad más altos" que los presentes para lo cual "se necesita una conducción nacional" de la educación. Para Batlle, la situación actual de la enseñanza a todo nivel es de "caos absoluto y creciente" al que "hay que poner orden".
Los conceptos de estos tres referentes políticos formaron el eje de sus intervenciones en la conferencia de inauguración del ciclo 2011 de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) sobre el tema "Uruguay 2030, proyecto de nación", que en futuras ocasiones presentará exposiciones de representantes de otros actores de la realidad nacional.
La educación, según Astori, "debe tener una evaluación general, sistemática, permanente y externa de los resultados", lo cual "permita llegar a tener mejores niveles de calidad del gasto en base a análisis de los resultados".
Su idea de plantear una gran "conducción nacional" para la educación se debe a que la sociedad "ha hecho un gran esfuerzo fiscal". Astori pidió que se reconozca que en materia educativa, "los períodos de maduración son muy largos", hablando del tiempo que transcurre entre la toma de decisiones y los resultados.
"Necesitamos una conducción nacional de la educación. Necesitamos un enfoque integral de la formación educacional, articulando las diversas áreas, desde la Primaria a la Superior, especificando qué esperamos de cada una de ellas en el marco del proyecto nacional. Será clave ver los contenidos. Si definimos una estrategia de especialización productiva, hay que educar para esa especialización, y no para otra", destacó.
"ESCAPISMO". En la misma línea, el "gran tema" para Lacalle es que otorgar el 4,5% del Producto Interno Bruto (PIB) no soluciona las cosas. "El gran tema es calidad antes que cantidad en el gasto. El 4,5% es un escapismo", subrayó el nacionalista. Lacalle coincidió con Astori en que se necesita "una conducción nacional" en la educación. Y advirtió que hoy en día en la educación "no funciona la democracia, porque el gobierno elegido por la ciudadanía no gobierna la educación".
Según Lacalle, la ANEP está "teñida" de corporativismo. "Hoy la educación parece fuera del alcance del gobierno", añadió, y consultó al gobierno si se puede "escarbar" en ese aspecto. "Sé las dificultades del gobierno, pero el vicepresidente habló de una conducción nacional de la educación, y allí hay un gran tema consensuado", afirmó el exmandatario.
Batlle, a su vez, se sumó a este enfoque y puso un ejemplo que resultó elocuente para los asistentes a la reunión: "si uno pregunta en la calle quién manda en este país, la gente va a decir que manda el sindicato. En la educación no manda el gobierno, manda el sindicato".
En su análisis, el expresidente Batlle sostuvo que "la idea genérica que se ha instalado en nuestra sociedad, es que la sociedad es la culpable de la injusticia, y que todos tenemos derechos pero no tenemos obligaciones, lo que constituye un sistema destructivo de la sociedad. Lo primero que hay que hacer es poner un poco de orden. Un poco de disciplina nos hace bien a todos. El orden en la Escuela Alemana a la que yo iba no me produjo ningún trauma. No tuvimos traumas porque los padres nos retaran".
Astori añadió a la idea de Batlle que es necesario "mejorar la conducta de los alumnos".
Lacalle criticó el funcionamiento de la Universidad de la República (Udelar). "Se separa abismalmente del país real, se va convirtiendo en un círculo cerrado con una autonomía que es autarquía", sostuvo.
El vicepresidente subrayó, a modo de conclusión del evento, que por encima de las diferencias hay "un ancho campo de coincidencias en cuanto a los lineamientos fundamentales de un proyecto nacional".
"Vine con el espíritu de destacar lo que llamaba Lacalle el `denominador común`, y que creo que existe, y debemos seguir luchando por él, anteponiendo el interés nacional. La historia del país demuestra que es posible", resumió Astori.
Uruguay está "embretado" en el Mercosur
Las dificultades comerciales que afronta el país para colocar su producción fue otro de los temas en que Astori, Batlle y Lacalle encontraron coincidencias.
El senador de Unidad Nacional hizo objeciones a la política exterior del país diciendo que hay que poner fin al "encierro" comercial. "El comercio es el idioma internacional", destacó, y pidió que Uruguay se abra al mundo.
El expresidente colorado aseveró que "el Mercosur no existe" y dijo que le preocupa "que no estemos abiertos al mundo". "Hicimos un acuerdo con México (TLC) porque Brasil nos lo permitió. Ahora, con el Mercosur el país está embretado y encerrado", afirmó.
Astori se pronunció a favor de "un regionalismo abierto" en materia comercial. "No hay futuro del país sin apertura al mundo. Y si el mundo está en crisis, más apertura. El peor error estratégico de un país es cerrarse ante situaciones críticas", indicó el vicepresidente.