El enviado de Barak Obama, Arturo Valenzuela, no se limitó a entrevistarse con José Mujica. También recogió visiones de diferentes referentes, confirmando que Uruguay "no es un problema" para Estados Unidos.
Valenzuela, nacido en Chile, se entrevistó con Mujica el jueves, pero antes y después mantuvo contactos con distintos referentes locales, ante quienes no ocultó su preocupación por Argentina, en especial sobre la política exterior de ese país, y también sobre la de Brasil.
Ya muy cansado, el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental se reunió la noche del miércoles en una cena organizada por la embajada de su país en el restaurante Panini`s de Ciudad Vieja con los ex ministros Didier Opertti e Ignacio de Posadas, los politólogos Ignacio Zuaznábar (Equipos) y Oscar Bottinelli (Factum) y el economista Ernesto Talvi (Ceres).
El diplomático, que solo degustó una ensalada capresse, dedicó la mayor parte de sus preguntas a los comensales acerca de su visión sobre la política exterior de Argentina y Brasil y de cómo Uruguay se manejaría en este contexto, dijeron a El País asistentes al encuentro.
El emisario de Obama no reflejó preocupación alguna por la evolución de la situación política o económica de Uruguay y dio señales de que el país "no es un problema" para Estados Unidos y que se percibe que se mantendrá alineado a la política exterior del país norteño.
Entre las escasas referencias a la situación local durante la cena, parte de la conversación derivó en cómo se manejaría Uruguay en temas diplomático-comerciales desde la nueva Cancillería. Los comensales no dieron una visión unánime. Algunos dijeron que estas políticas quedarían "bajo el paraguas de Astori", -a diferencia de lo ocurrido en la administración Vázquez con la gravitación del ex canciller Reinaldo Gargano-, aunque otros expresaron dudas al respecto.
Interrogado sobre las prioridades en política exterior de Estados Unidos en relación a América Latina, Valenzuela subrayó que su país apunta a contribuir en todo lo posible al combate a la pobreza y la indigencia en la región de manera de apoyar el fortalecimiento institucional del subcontinente, dijeron las fuentes. El diplomático también expresó una "enorme preocupación" por el desarrollo del problema del narcotráfico en toda el área de Colombia, Bolivia, Paraguay.
Lúcido. Por su parte De Posadas, señaló a El País que Valenzuela "es un académico muy inteligente, que ha estado muy próximo al Partido Demócrata toda su vida, un tipo lúcido". Consideró que "parece conocer bastante América Latina" y dijo que "tiene la ventaja de su raíz latinoamericana".
Dijo que el diplomático "más bien preguntó" sobre temas generales como hacia dónde irá el gobierno electo, "si va a alinearse del lado de los gobiernos populistas o no, cómo es la relación con Argentina, qué futuro se le ve". Dijo que sobre Uruguay "fue muy discreto", aunque "manifestó una preocupación muy grande por Argentina". Señaló que también dijo que "en Chile, aún ganando Sebastián Piñera no va a haber un vuelco político sustancial" lo mismo que "si gana José Serra en Brasil".
Sin problemas. El jueves Valenzuela se entrevistó con varios dirigentes de la Cámara de Comercio Uruguay-Estados Unidos. El presidente de la gremial, Daniel Ferrere, señaló a El País que los empresarios le transmitieron su "visión de la relación de las empresas norteamericanas con el Uruguay y con el gobierno".
"Le dijimos que, realmente, no teníamos ningún problema abierto significativo. Que las empresas tenían una excelente relación con el gobierno y que no preveían problemas significativos futuros", destacó.
Esta reunión fue muy diferente a la que Valenzuela mantuvo con los integrantes de la Cámara de comercio Argentino-Americana en Buenos Aires días atrás. Allí, Valenzuela manifestó su preocupación por la "inseguridad jurídica en Argentina", que le transmitieron los empresarios, lo que molestó al gobierno argentino.
Paraguay y Chávez
Valenzuela conversó también con el ex canciller nacionalista Sergio Abreu durante una recepción de la embajada de su país en Uruguay. "Mostró preocupación por lo que sucede en Paraguay", dijo Abreu a El País, quien le señaló que a la democracia representativa hay que fortalecerla pero "sin participaciones indebidas".
El diplomático comentó también "la fragmentación del continente" y la intervención de la Venezuela de Hugo Chávez en asuntos internos de otros países de la región.
Abreu dijo al representante de Obama que hay "un liderazgo brasileño que no paga costos", y que Argentina "enrarece la situación del Mercosur por su bilateralidad".