La Unión de Trabajadores del Hospital de Clínicas (UTHC) presenta una larga lista de reivindicaciones en el marco de una huelga que comenzó ayer y que se extenderá por tiempo indeterminado.
Las razones, dicen ellos, son muchas, pero en realidad hay una que es la más importante: no quieren que el centro de salud lleve adelante una reestructura que entre otras cosas implica dejar de depender de la Universidad de la República (UdelaR), porque si esto pasa se terminaría con el cogobierno y el sindicato perdería así voz y voto en las decisiones que se tomen.
La UTHC está conformada por auxiliares de servicio y enfermería, licenciados en enfermería y personal administrativo; o sea, todos los trabajadores menos los médicos, que sí se expresan en su gran mayoría a favor de la reestructura.
La UTHC tiene su propio proyecto, que en líneas generales coincide con el que tiene el gobierno (y el cual fue redactado por representantes de la Facultad de Medicina, el Ministerio de Salud Pública y el propio Sindicato Médico del Uruguay): se habla de la necesidad de más personal, de la reestructura de la planta física y de la necesidad de una fuerte inversión, pero los puntos que los separan, empezando por la necesidad de salir de la órbita de la UdelaR e ingresar al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS), llevan a que se abra una grieta infranqueable entre ambas partes.
Para la comisión formada por las autoridades, que un hospital sea cogobernado no puede caber en la cabeza de nadie. Advierten de la necesidad de crear "un directorio que aconseje, pero que gobierne el director", según ha dicho a El País uno de los miembros de esta comisión y exmédico del Clínicas, Martín Rebella.
El rector de la UdelaR, Roberto Markarian, ya le pidió el mes pasado al ministro de Economía, Danilo Astori, 100 millones de dólares para llevar adelante la reestructura del centro de salud.
Consultado por El País, el rector advirtió que una de sus prioridades al frente de la Universidad es llevar adelante esta reforma y que el sistema de cogobierno actual es el mismo que debe respetar la UTHC y atenerse a que se realicen los cambios que quiere la mayoría.
"Soy muy respetuoso de las opiniones gremiales, pero el cogobierno quiere decir que se resuelve por mayoría, y se resolverá por mayoría los cambios que hay que hacer. Habrá protestas, cosa que me parece razonable, pero eso no impide el tomar resoluciones. Estoy jugado a que haremos la reestructura. Yo camino por la calle y recibo apoyo popular con el tema del Clínicas", dijo Markarian.
Por otra parte, en declaraciones ayer a radio El Espectador, el rector advirtió que está dispuesto a evaluar la posibilidad de que se decrete la esencialidad. "Si me piden, voy a considerar la esencialidad para el tema del Clínicas, no puedo permitir que el hospital universitario no funcione", señaló.
El Paro.
La vocera de la UTHC, María Montañez, reconoce que la lucha por mantener el cogobierno es clave en la huelga que llevan a cabo, pero advirtió que hay otras razones por las que también protestan.
"El proyecto que quieren implementar implica la mercantilización de la salud. Quieren crear cargos de gerentes con altos sueldos, cuando lo que necesitamos son auxiliares de enfermería y de servicios. También quieren tercerizar tareas. Lo que pedimos nosotros en nuestro proyecto es presupuesto para mejorar el hospital que nosotros tenemos", manifestó Montañez. Y añadió que el plan del gobierno implica atender menos usuarios: 150.000, en vez de 250.000.
Ayer una carpa estaba colocada a un lado del Hospital de Clínicas. Hasta el viernes, entre las 16 y 18 horas, los funcionarios del centro asistencial universitario, pancarta en mano, realizarán cortes intermitentes del tránsito. Hoy mantendrán una reunión con las autoridades del centro.
Las operaciones debieron ser reprogramadas por paro sindical.
La UTHC paró y mandó. En el Hospital de Clínicas, desde las 6 de la mañana de ayer y hasta por lo menos el viernes —salvo que el gobierno dé marcha atrás con su plan de reestructura—, están funcionando solo la urgencia y la emergencia. Se cerraron los blocks quirúrgicos de todo el centro, menos los que están en estas salas. El jueves recién abrirá el block para los pacientes oncológicos. Las personas enfermas que tenían cirugías programadas fueron telefoneadas para agendar una nueva fecha.
Desde el sindicato, María Montañez, destacó que ayer se hizo una operación en uno de los blocks abiertos y que también se atendió en la puerta de la emergencia a una mujer que llegó salvajemente golpeada por un caso de violencia doméstica.

UdelaR: la reforma está decidida y evalúa la esencialidad