PILAR BESADA
En cinco años, el gobierno argentino pasó de considerar el piquete en Gualeguaychú una manifestación de la "libertad de expresión" a denunciar penalmente a los piqueteros. En 2006, Kirchner calificaba de "causa nacional" el reclamo.
El 5 de mayo de 2006, un acto multitudinario en Gualeguaychú fue para el entonces presidente Néstor Kirchner una demostración de fuerza y unidad política. Asistieron 19 de los 25 gobernadores provinciales, entre ellos cuatro de la opositora Unión Cívica Radical.
"Estamos aquí reunidos la totalidad de las distintas instancias de gobierno y pueblo, la suma plural de todos los idearios políticos comprometidos con la Nación", fueron las primeras palabras de Kirchner aquel día, frente a una multitud enfervorizada, con banderas y bombos.
Dos meses antes, cuando comenzaron los piquetes de forma esporádica, el juzgado de Concepción del Uruguay ordenó que se liberara el tránsito por el puente San Martín. Sin embargo, el entonces ministro del Interior, Aníbal Fernández, impidió que se cumpliera esta decisión alegando que "solamente el Ministro del Interior dará la orden a la Gendarmería Nacional o a cualquier otra fuerza de liberar la ruta internacional 136". Fernández nunca dio esa orden.
En julio de 2006, cuando Uruguay presentó una demanda ante el Tribunal Arbitral del Mercosur por los perjuicios económicos que generaron los cortes de ruta, la Cancillería argentina estimó que, si bien Uruguay alegaba una violación al "derecho a la libertad de circulación", el gobierno de Kirch-ner priorizaba la "libertad de expresión" que es "un derecho humano" contemplado en la Constitución.
Para la administración Kirchner, las "manifestaciones" en las rutas constituían "una muestra de la libre expresión" de los habitantes de Gualeguaychú "en defensa de un derecho que consideran legítimo".
Pero con el paso del tiempo, la relación entre el gobierno y los asambleístas se fue enfriando. En 2007, durante la Cumbre Iberoamericana en Chile, los asambleístas concurrieron a recordarle a Kirchner su compromiso, y éste les respondió que seguía "firme con la causa". Pero cuando asumió su esposa Cristina Fernández como presidenta, en la primera reunión con los piqueteros les manifestó que, aunque ratificaba como una "causa nacional" la lucha contra Botnia, no aprobaba los cortes de ruta.
Las diferencias subieron de tono un año más tarde, cuando el entonces jefe de Gabinete, Sergio Massa, dijo que "los cortes de ruta son malos y el Gobierno cree que son un error".
En esa ocasión, durante enero de 2009, los asambleístas amenazaban con cortar también el puente de Colón en pleno recambio turístico. Massa aconsejó a los asambleístas "que reflexionen, porque esta forma de manifestarse es una mala solución".
Ese mismo día, el entonces embajador argentino en Uruguay, Hernán Patiño Mayer, dijo a La Nación que "la política oficial es no aplicar el Código Penal contra las manifestaciones sociales".
Con la asunción de José Mujica como Presidente, con una postura más conciliadora que su antecesor Tabaré Vázquez, las relaciones entre Argentina y Uruguay se comenzaron a encauzar, y el corte era un obs- táculo. En la cumbre presidencial del pasado 2 de junio en Anchorena, la presidenta argentina dijo en suelo uruguayo y frente a Mujica que no compartía el corte de ruta en Entre Ríos y que se atendrían a lo que resolviera la justicia.
Finalmente, ayer el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, anunció que el gobierno presentó una denuncia penal "contra aquellos que entorpecen el funcionamiento de los transportes, por amenazas, amenazas agravadas, daños a bienes públicos, instigación a cometer delitos y homicidio culposo".
Sin embargo, el gobierno no acató el fallo del juez de Concepción del Uruguay, que el lunes ordenó al gobierno argentino que liberara la ruta 136.
Urribarri y Busti: dos polos
Los manifestantes de Gualeguaychú perdieron el apoyo del gobernador provincial cuando Jorge Busti dejó paso a Sergio Urribarri en marzo de 2007.
Mientras que Busti apoyaba los cortes de los manifestantes, Urribarri solicitó reiteradas veces que se levantara el corte. Ante las negativas de la Asamblea de Gualeguaychú, la relación entre el gobernador y los piqueteros se endureció y actualmente es de enfrentamiento.
Quién es quién en la asamblea
Alfredo de Angeli
Dirigente rural de la Federación Agraria Argentina, es uno de los líderes más antiguos de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú. En 2007 propuso "voltear la pastera como cayó el muro de Berlín". Cobró fama en 2008, cuando lideró el corte de ruta en el enfrentamiento con el gobierno por las retenciones.
José pouler
Es un representante del "ala dura" de la Asamblea y defiende mantener el corte por tiempo indeterminado. Recientemente amenazó con que "si tocan el corte, la gente da vuelta la Gendarmería". En mayo, le dijo "putarraco viejo" a un periodista, por lo cual fue denunciado penalmente por "homofóbico".
Jorge Fritzler
Comerciante, de 42 años, es uno de los referentes de la Asamblea Ambientalista de Gualeguaychú y ferviente defensor del piquete. "Nosotros no somos ambientalistas, somos gente común que nunca le dio pelota al medioambiente hasta que un día el problema nos tocó de cerca", decía hace dos años.
Juan Veronesi
Docente jubilado, 70 años, hoy es apicultor en Gualeguaychú, donde se radicó hace 5 años con su esposa Gilda. Pertenece al ala moderada, pero desde 2006 hasta hoy, junto con su señora, dedican cualquier minuto libre que tienen a participar de la lucha en contra la pastera.
Qué se dijo de 2005 a 2010
Esto es una mecha encendida. Y si en el marco del derecho no se encuentra una solución, van a empezar los cortes en los puentes, y ya nadie se va a poder trasladar a Punta del Este (...) Incluso se analizan represalias como cortar el gas o evitar el ingreso de buques a puertos uruguayos".
(Jorge Busti, gobernador de Entre Ríos, a Clarín en noviembre de 2005).
"No están ni la provincia de Entre Rios ni la ciudad de Gualeguaychú solas en esta lucha. Está la República Argentina y el pueblo todo comprometido (...) Por eso les digo: ¡Racionalidad, fuerza, coraje! El derecho está de nuestro lado".
(Néstor Kirchner, presidente de Argentina, en un acto multitudinario en Gualeguaychú, el 5 de mayo de 2006).
"No cabe invocar legítimamente una restricción de la libertad de expresión en desmedro de la libertad de circulación, porque esta última no es un derecho humano fundamental, mientras sí lo es la primera".
(Cancillería del gobierno de Néstor Kirchner, el 26 de julio de 2006, por el planteo uruguayo en el Tribunal Arbitral del Mercosur).
"Estoy en contra de los cortes y cada vez que puedo hago un llamado a la reflexión a los asambleístas de Gualeguaychú. La importancia (de los asambleístas) es haber instalado en el mundo la defensa del ambiente sano, pero lo que fue una victoria no puede transformarse en una derrota".
(Sergio Urribarri, gobernador de Entre Ríos, en diciembre de 2009).
"Hoy el corte a los únicos que perjudica es a los argentinos que viven en Gualeguaychú y a los uruguayos en Fray Bentos (...) No comparto la medida como metodología pero la represión no es la solución: no está en nuestro ADN, no está en nuestra identidad política".
(Cristina Kirchner, al fin de la cumbre presidencial en Anchorena, el 2 de junio de 2010).