No existe tal cosa como un accidente. En todo caso se debe hablar de un siniestro. Todos los accidentes de tránsito pueden ser prevenidos", considera el presidente de la Comisión de Prevención de Accidentes de Tránsito del Sindicato Médico del Uruguay, Gerardo Barrios.
Lo mismo piensan María José Curbelo y su marido, Roberto Villisae. El 21 de octubre de 2002 supieron qué tan deliberado podía llegar a ser un accidente de tránsito.
Sus dos hijos, Leandro y Gastón, de once y ocho años en ese entonces, iban rumbo al colegio en la camioneta escolar. Eran las 7:15 de la mañana y la camioneta iba por la calle Miguelete, cuando en un cruce con la calle Joaquín Requena, un vehículo no respetó la señal de pare correspondiente y embistió contra la camioneta.
Según supo luego Curbelo, uno de sus hijos salió disparado y falleció al instante. Una vez en el Pereira Rossell, junto a su marido, se enteraron de la muerte de su otro hijo.
"En ese momento sentí desesperación y no entendía nada", recuerda Curbelo, y agrega tras un prolongado silencio: "Hoy sigo sin entender nada. Uno no quiere creer, no quiere ver la realidad".
Asegura que para cualquier madre es imposible recuperarse de la muerte de un hijo, y que la sensación de impotencia y rabia persiste tres años después del accidente. "Este fin de semana se cumple la fecha, pero todos los días son iguales", dice Curbelo.
Para sobrellevar el dolor de la pérdida, ella y su marido se atienden hasta hoy con un psiquiatra que les recomendó "ocupar" su mente con el trabajo y sacar toda la ropa y los muebles de los cuartos de sus hijos. Lo que Curbelo retuvo fue las fotografías.
El responsable del accidente cumplió con una condena de diez meses en Cárcel Central, y su aseguradora se encargó de los daños materiales. "Si fuese por mí podría estar preso de por vida", asegura Curbelo, quien no mantuvo contactos con el hombre ni piensa hacerlo "jamás".
A raíz del accidente, a Curbelo y a su marido les surgió la inquietud de ayudar a otras personas para que no pasen por esta misma experiencia. "Nos comunicamos con el intendente Ehrlich y con la Dirección Nacional de Vialidad del Ministerio de Transporte porque queremos contribuir de alguna manera para revertir esta situación de los accidentes de tránsito, algo que vemos todos los días permanentemente. Pero la información que nos llega es muy poca".