El hombre que mató de un balazo a un delincuente que ingresó a su casa en Palermo fue dejado ayer en libertad por la Justicia, que consideró que actuó en legítima defensa.
La jueza Sonia Piaggio, quien realiza la suplencia del juez penal de 20º Turno Alejandro Guido, coincidió con la fiscal penal Diana Salvo, en que el accionar de E.V.E.P, de 58 años, está amparado por la legitima defensa, por lo que el individuo regresó a su hogar ayer martes.
Según fuentes judiciales consultadas por El País, tras escuchar la declaración de los testigos y ver otras pruebas, no hubo dudas entre las magistradas que el caso encuadra en la legítima defensa, y por ello la aplicaron en su decisión.
El artículo 26 del Código Penal establece la legítima defensa. Está exento de responsabilidad "el que obra en defensa de su persona o derechos, o de la persona o derechos de otros", si se cumplan las siguientes condiciones: agresión ilegítima, "necesidad racional del medio empleado para impedir el daño", así como "falta de provocación suficiente por parte del que se defiende". Se entienden que se dan estas tres circunstancias para quien "durante la noche defiende la entrada de una casa habitada o sus dependencias, o emplea violencia contra el individuo extraño a ella, que es sorprendido dentro de la casa". El defensor no puede ser impulsado "por venganza, resentimiento u otro motivo ilegítimo".
Reacción. El incidente por el que debió ir a juez E.V.E.P. ocurrió el lunes, a la hora 17, cuando descansaba sobre la cama de su dormitorio y un individuo entró por la ventana de su casa ubicada en Andrés Martínez Trueba y Maldonado.
Cuando sorprendió al delincuente -Marcelo Rodríguez, de 22 años y con cuatro antecedentes penales- le gritó "¡qué estas haciendo!" y entonces el delincuente levantó un equipo de música para tirárselo encima, declaró el hombre en el Juzgado penal a cargo de la jueza Piaggio, relataron fuentes del caso a El País.
En ese momento, el dueño de casa tomó un arma y tiró dos disparos, uno dio en un sofá y el otro en el pecho a Rodríguez.
Herido, el intruso salió de la casa por la misma ventana que había entrado y cayó unos metros después sobre el capó de un automóvil de una emergencia móvil, que le prestó los primeros auxilios, trasladándolo luego a una mutualista donde se constató su fallecimiento.
Marcelo Rodríguez tenía tres antecedentes por hurto y uno por rapiña.
Una vecina declaró que vio entrar al delincuente saltando por la ventana y que había otra persona haciendo "de campana" en la puerta de la casa. Esta vecina dijo que intentó llamar al 911, pero que los hechos se desataron tan rápido que no tuvo tiempo.
En la sede judicial, E.V.F.P. se mostró muy afectado por lo ocurrido, expresaron fuentes judiciales. Dijo que sintió miedo y por eso disparó, no por defender bienes materiales sino porque pensó que el agresor lo podía atacar e incluso manotear el arma que estaba al alcance de los dos, agregaron las fuentes.