SERGIO BERRUTTI
Pese a que al favoritismo que las encuestas de opinión públicas le atribuyen para triunfar en las próximas elecciones nacionales, el fantasma de la derrota que el Frente Amplio sufrió en los comicios de 1999 irrumpió esta semana violentamente en la conciencia de la izquierda, que tuvo unos días inesperadamente complicados.
La polémica propuesta del senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) José Mujica, para establecer topes en los salarios de los futuros gobernantes en el caso que triunfe la izquierda; la decisión de publicar las situaciones patrimoniales y levantar el secreto bancario de los frentistas que ocupen cargos de gobierno a nivel nacional y departamental a instancias del diputado Carlos Pita.
A este panorama se agregó la denuncia del sindicato municipal (Adeom) sobre la existencia de 300 funcionarios "ñoquis" en la Intendencia de Montevideo y la propuesta del economista Carlos Viera —hasta el viernes 23 coordinador del área macroeconómica de la Comisión de Programa del Encuentro Progresista— para aumentar la carga impositiva al agro debido a su constante crecimiento, formaron los ingredientes de un cóctel que estalló en el seno de la coalición de izquierda.
Con respecto a los topes planteados por Mujica, esa propuesta tuvo una aprobación a medias en el Plenario frentista realizado el lunes 19, ya que se aceptó el concepto pero las cifras de 1.000 dólares y 1.500 dólares planteadas como topes no fueron aprobadas. Una decisión en ese sentido fue trasladada para setiembre y dejada en manos de la Mesa Política.
Pero el análisis de este planteo por parte del Frente Amplio, tiene una sola explicación: que el mismo fue realizado por el senador Mujica, el dirigente que en estos momentos cuenta con mayor peso electoral en la izquierda.
De hecho, en las elecciones de 1999, la radical Corriente de Izquierda hizo la misma propuesta y ni siquiera fue tenido en cuenta.
Si bien la decisión del Plenario descomprimió la tensión que se había generado respecto a este asunto, varios dirigentes frentistas admitieron a El País que el hecho de que el tema se defina en setiembre, coloca en un "brete" a la izquierda, que a un mes de las elecciones tendrá que tomar una decisión que generará polémica, pero que habrá que asumir para pasar del "declaracionismo de buenas intenciones a hechos concretos".
También el tema de la publicación patrimonial y el levantamiento del secreto bancario de los gobernantes frentistas, generó resistencia cuando desde la Intendencia de Montevideo, la directora Hyara Rodríguez (socialista), expresó que los directores municipales habían dado sobradas muestras de honradez y no tenían por qué publicar sus patrimonios e ingresos.
CASO VIERA. Pero las expresiones del economista Viera sobre la necesidad de aumentar la carga tributaria del agro, realizadas el miércoles 21 en un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing, fueron el hecho que obligó al líder de la izquierda, Tabaré Vázquez, a tener una aparición pública para aclarar que esa no era la posición de su fuerza política y a anunciar el alejamiento del economista de la comisión frentista encargada de los temas programáticos.
"Nuevamente se repite la historia", fue la reflexión de varios dirigentes frentistas que recordaron de inmediato el atolladero en el que se metieron cuando no supieron explicar debidamente la propuesta de la coalición de izquierda para aplicar el Impuesto a la Renta, en los comicios de 1999.
En aquella instancia el principal vocero de la izquierda, el economista Daniel Olesker, corrió una suerte similar a la de Viera y tras la elección de octubre, quedó relegado a un segundo plano durante la campaña previa al balotaje de noviembre.
En un reportaje publicado por El País el domingo 22 de febrero, el senador Danilo Astori advirtió del peligro de que el Frente Amplio reincidiera en los errores cometidos en 1999 y llamó a establecer en la izquierda durante la campaña "una misma manera de comunicar" y "criterio para tomar en cuenta la elaboración y compartirla con la población".
Seguramente Astori nunca esperó que tan rápido esa ausencia de criterio unitario tuviera una expresión como la que desembocó luego, en una historia también repetida en el Frente, en la marginación al menos temporal, de un nuevo economista.
A la luz de lo ocurrido a partir de este episodio, el ánimo que recorrió en los últimos días de esta semana a buena parte del Frente Amplio, fue la duda de si al menos una parte de lo que se había construido en esta campaña —principalmente en el interior—, no se habrá tirado por la borda.
Por otro lado, ni los colorados ni los blancos esperaban este "regalito", a esta altura de la campaña electoral.
A Boca de Jarro
"Los corruptos no entendieron que en este partido se viene a servir y no a servirse". (Senador herrerista Luis Alberto Heber, El País, lunes 19)
"Dentro del Encuentro Progresista esta elección interna es como bailar con la hermana, no tiene emoción, porque el candidato ya está puesto. Entonces es posible que alguno se sienta tentado a una jugarreta en otra tienda". (Senador del Frente Amplio, José Mujica, El País, lunes 19).
"Para promover los cambios no necesitamos bolear la pata en los alambrados". (Candidato presidencial de Alianza Nacional, Jorge Larrañaga, El País, sábado 24).