Quien haya visto la película "Atrapado sin salida" -en la cual Jack Nicholson interpreta a un paciente al cual se le aplican electroshock de una forma brutal y como castigo- seguramente tenga un muy mal concepto de esta técnica. En verdad, hay muchos mitos y prejuicios respecto al electroshock o electroconvulsoterapia. Sin embargo es un tratamiento seguro, eficaz y que mantiene total vigencia. Es indicado y aplicado exclusivamente por médicos, no "mata" neuronas y por supuesto que su fin es mejorar algunas enfermedades psiquiátricas y no dejar a una persona dócil y deteriorada.
El Dr. Pedro Zurmendi, psiquiatra, Profesor Adjunto de la Cátedra de Psiquiatría de la Facultad de Medicina, con amplia experiencia en esta modalidad terapéutica se refirió a las indicaciones y beneficios de la electroconvulsoterapia.
Actualidad. Esta modalidad terapéutica se comenzó a utilizar en el año 1938, luego entre 1970 y 1990 disminuyó su uso en el mundo, aunque en Uruguay se siguió empleando. Posteriormente resurgió como técnica válida y actualmente se usa en todo el mundo; con mejor equipamiento y en distintas condiciones que en sus inicios.
En Uruguay se realizan entre 14.000 y 15.000 sesiones por año.
Un estudio realizado en Estados Unidos mostró que más del 90% de los que reciben este tratamiento son personas de raza blanca, condición socioeconómica alta, asistidos en hospitales privados; lo cual va en contra de la impresión popular que se le aplica a los más desprotegidos socialmente.
¿Qué es? Consiste en producir crisis epilépticas mediante el pasaje de pulsos muy cortos de corriente eléctrica de bajo voltaje. En sus inicios se hacía con el paciente despierto y se le provocaban verdaderas crisis epilépticas generalizadas, durante las cuales los pacientes presentaban movimientos de brazos y piernas y se desmayaban. Actualmente sólo se les provoca una crisis epiléptica cerebral, el paciente no presenta esos movimientos corporales, excepto leves movimientos de la mandíbula, explicó el Dr. Zurmendi.
La aplican equipos constituidos por médico psiquiatra especializado en esta técnica y anestesista, en locales que cuentan con el equipamiento necesario para realizar la técnica y para actuar si llegara a suceder alguna complicación.
Se "duerme" al paciente con anestesia y se le aplica una medicación curarizante que relaja los músculos para que no presente movimientos el cuerpo. Se le da oxígeno mediante una máscara. Se le colocan electrodos en la cabeza y una vez dormido se le pasan pulsos cortos y de muy baja intensidad de corriente. Durante todo el procedimiento se monitoriza la presión arterial, la oxigenación de la sangre, electroencefalograma y electrocardiograma.
Todo el procedimiento lleva pocos minutos y se espera a que el paciente se despierte de la anestesia antes de volver a la sala o a su domicilio si se lo hace ambulatorio. El paciente llega caminando y se va caminando, sin haber sentido más que un pinchazo para colocarle una vía en una vena para pasar la medicación, aclaró el Dr. Zurmendi.
INDICACIONES. Es una técnica complementaria, ni sustituye ni es sustituible por otras como medicamentos o psicoterapia. Tiene indicaciones precisas.
Las principales indicaciones son los cuadros psiquiátricos agudos y graves como la depresión, la manía, la psicosis aguda y las descompensaciones de la esquizofrenia.
También está indicado cuando hay riesgo de muerte importante, que exige una respuesta rápida, como cuando un paciente hace varios intentos de suicidio y persiste con ideas de muerte. Los antidepresivos demoran veinte días en actuar, mientras que la electroconvulsoterapia es más rápida.
Otra situación es cuando algún paciente no puede recibir medicamentos por sus efectos adversos, entonces podría estar indicada esta técnica que tiene menos efectos colaterales.
CONTRAINDICACIONES. Son pocas las contraindicaciones: arritmias graves, infarto cardíaco reciente, problemas cardiovasculares graves, infarto cerebral, tumores cerebrales y mal estado general. Los pacientes son evaluados previamente por cardiólogo e internista, como sucede antes de cualquier acto anestésico para autorizar el procedimiento y la mejor oportunidad.
EFECTOS ADVERSOS. Al contrario de lo que se piensa popularmente, los efectos adversos son pocos. Los más comunes son nauseas o vómitos producidos por la anestesia. También se puede presentar dolor de cabeza o dolor muscular. Estos síntomas se alivian con analgésicos o medicación para los vómitos.
Durante el día de cada sesión o a veces un poco más puede estar confuso; pero eso se revierte solo.
El efecto por el que más se quejan los pacientes es la pérdida de memoria de lo que pasó en el período inmediatamente anterior a estar enfermo y algunos acontecimientos durante ese período. En realidad se borra lo peor: las ideas de muerte, el delirio, etc. No se olvidan de quiénes son, dónde viven, etc. Con el correr del tiempo la memoria se recupera.
La electroconvulsoterapia no mata neuronas; si lo hiciera ningún médico la indicaría. Si bien algunos estudios experimentales que aplicaban dosis elevadísimas de corriente a animales mostraron daño encefálico, esto no sucede realmente con dosis terapéuticas. Tanto los estudios con imágenes como la tomografía computada o la resonancia nuclear magnética, como la evolución a largo plazo de los enfermos, demuestran su inocuidad y descartan el daño encefálico.
Por otro lado no se debe pensar que los medicamentos son inocuos totalmente, pueden dar sequedad de boca, arritmias, dificultad para orinar, rigidez, contracturas musculares sostenidas, etc.
Es decir que la electroconvulsoterapia es una de las modalidades terapéuticas para las enfermedades psiquiátricas, con indicaciones precisas, que da buenos resultados con pocos efectos adversos, no es agresiva y acerca de ella hay amplia experiencia en nuestro país.