El BROU pagó US$ 1.500.000 para quedarse con La Azotea de Haedo

Patrimonio. Será eje de actividades en futura Fundación Banco República

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PUNTA DEL ESTE | DIEGO FISCHER

La Azotea de Haedo, legendaria residencia de veraneo del político nacionalista Eduardo Víctor Haedo, en la que se escribió buena parte de la historia política y cultural del Río de la Plata es, desde ayer, propiedad del Banco de la República.

La quinta de 15.000 metros cuadrados, en el barrio Cantegril, con la totalidad de sus obras de arte fue comprada en poco más de U$S 1.500.000 por el BROU. Será destinada a las actividades de la Fundación Banco República en proceso de creación.

Con un cerrado aplauso del público, integrado por figuras de todo el espectro político nacional e invitados especiales, el contador Alejandro Irastorza, representante blanco en el directorio del BROU, estampó su firma en el compromiso de compraventa por el banco estatal, mientras que una emocionada Beatriz Haedo de Llambí (única hija de Haedo) lo hizo en su carácter de propietaria.

HISTORIA Y ESPÍRITU. "El Banco República pasa a ser dueño y custodio de un patrimonio importante que está a la vista de todos; pero también de otro patrimonio tan valioso e intangible como es la historia, el espíritu y todo lo que La Azotea representa no solo para Maldonado sino para el Uruguay en su conjunto", dijo Irastorza, quien subrayó que la decisión de comprar La Azotea, fue adoptada por la unanimidad de los integrantes del Directorio del BROU que preside el economista Fernando Calloia, presentes en el acto. Agregó que "esta adquisición se alinea con el objetivo del Banco de asociar su imagen a proyectos culturales y contribuir con la recuperación del patrimonio nacional".

Subrayó que el inmueble será "el eje para la Fundación Banco República, en el cual se desarrollará un centro regional de encuentros y eventos de gerentes y ejecutivos del Banco para su capacitación y desarrollo". Por su parte la hija de Haedo, con voz entrecortada por la emoción, sostuvo que estaba cumpliendo el sueño de su padre y el de ella misma: que La Azotea "siguiera siendo un centro cultural y de encuentros para todo el Uruguay".

La ceremonia, que se desarrolló en el parque de la antigua quinta, contó con la presencia del Intendente de Maldonado, Óscar de los Santos, el canciller Luis Almagro, las subsecretarias de los ministerios de Educación y Cultura, María Simon y de Turismo, Liliam Kechichian y el alcalde de Punta del Este, Martín Laventure, además de diputados y ediles. También estuvo el expresidente Luis Alberto Lacalle, un habitué del lugar desde su adolescencia.

La Azotea comenzó a ser construida en la segunda mitad de la década de 1940 sobre las ruinas de una pulpería y al borde de las vías del Ferrocarril que llegaba a Punta del Este, hoy avenida Artigas. La casa principal fue obra del arquitecto argentino Alberto Ugalde.

Cumpliendo un viejo sueño de Haedo, Ugalde edificó una suerte de casco de estancia de estilo colonial con mirador y alero. Y, como las casonas de las estancias del Río de la Plata del siglo XIX, sus muros exteriores fueron pintados de rosa viejo.

Al igual que en los tiempos de la colonia, en que las estancias eran denominadas la azotea, seguidas del apellido de su propietario, el político uruguayo bautizó su residencia de verano como La Azotea de Haedo.

A la casona, Haedo le fue agregando varias construcciones más, obras de diferentes arquitectos y artistas. Y logró reunir una colección excepcional de obras de arte de los principales pintores y escultores uruguayos. No hubo entre los años 50 y 70 personalidad importante que llegara al Uruguay del ámbito político como cultural que no visitara La Azotea.

Perfil de un estadista

Eduardo Víctor Haedo nació en Mercedes en 1901. Casi adolescente comenzó a militar en la Juventud Nacionalista. En 1922 conoció al caudillo blanco Luis Alberto de Herrera y entabló con él una relación que se prolongó hasta la muerte de este. En 1928 fue electo por primera vez diputado por Soriano. Inició una carrera política en la que no hubo cargo de relevancia que no ocupara. Diputado y senador durante más de 30 años consecutivos, ministro de Instrucción Pública, consejero de Gobierno en los años del Poder Ejecutivo colegiado y presidente por un año del Consejo de Gobierno y por ende Jefe de Estado. Fue ejerciendo la Jefatura del Estado, en 1961, y en el marco de la reunión del Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) de la OEA, que compartió varias mateadas con el guerrillero argentino Ernesto Guevara, "el Che", por entonces Ministro de Industria y Presidente del Banco Central de la Cuba de Fidel Castro. Estos encuentros fueron retratados por un fotógrafo de El País y la imagen -en su momento- dio vuelta al mundo y causó una tormenta política en Uruguay.

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