El alcoholismo se puede prevenir

| Estudio señala personalidades más proclives a la bebida.

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Los rasgos de personalidad de un niño de 12 años permiten predecir la predisposición a un consumo abusivo de alcohol en años posteriores, tal como han demostrado los estudios desarrollados por investigadores del Grupo de Personalidad y Psicopatología de la Universitat Jaume I de Castellón.

El estudio se ha desarrollado a lo largo de cuatro años con niños que, al inicio del trabajo, cursaban 1º de liceo. Al finalizar la educación secundaria, a los 16 años, los investigadores determinaron que los alumnos que de pequeños eran más extravertidos, buscadores de sensaciones, impulsivos y con una baja responsabilidad eran, posteriormente, más proclives al consumo abusivo de alcohol, dependiendo de otras variables.

El catedrático de Psicología de la Personalidad, Generós Ortet, considera que se trata de un avance que permitirá desarrollar programas y campañas de prevención más efectivos al poder tener en cuenta las características psicológicas de las personas más vulnerables.

"La personalidad no cambia mucho entre los 12 y los 16 años, momento en el que, según todos los estudios, se da el mayor pico de consumo de alcohol", señala Ortet. "Si podemos detectar los patrones de la forma de ser antes de que aparezca el problema de consumo, podemos hacer campañas de prevención dirigidas a esas personas en situaciones de mayor riesgo", resalta.

Estas variables psicológicas tienen mucho que ver con la genética. "Sabemos que la personalidad tiene un componente hereditario, la influencia genética sobre nuestra forma de ser es de alrededor del 50%", afirma Ortet. Así, los investigadores de la Jaume I colaboran además con biólogos de la Universitat de Barcelona en un estudio sobre unos 500 universitarios en el que se incluyeron variables tanto de personalidad como psicológicas, sociales y biológicas.

Del trabajo desarrollado se desprende que existen genes que se encuentran relacionados tanto con el alcoholismo como con las características de personalidad que van asociadas al consumo de alcohol, "por ejemplo, genes ligados a la transmisión de dopamina que se asocian a una mayor probabilidad de ser buscador de sensaciones (personalidad desinhibida) y también a padecer ciertos tipos de trastornos por el alcohol", indica el catedrático Generós Ortet. En cualquier caso, las variables psicológicas y genéticas no son tan determinantes como las sociales ya que los diferentes informes realizados, que sitúan el inicio del consumo de alcohol entre los 13 y 14 años, marcan como factor principal desencadenante la influencia de los amigos. EL PAIS.COM

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