El 71% cree que no es posible cerrar tema de los desaparecidos

| Todavía un 62% apoya la gestión oficial en materia de violaciones a los Derechos Humanos ocurridas durante el régimen militar

Los uruguayos no tienen opiniones homogéneas respecto a la importancia del tema de los desaparecidos. Casi la mitad de la población cree que el tema es "muy importante" y merece atención prioritaria del gobierno, y una proporción algo mayor opina que en este momento hay otros temas más importantes para que el Presidente se ocupe ahora.

Esto no significa que los juicios sobre el desempeño del gobierno en esta materia estén divididos. De hecho, la mayoría absoluta de los uruguayos evalúa favorablemente las decisiones que el gobierno ha tomado en materia de investigación sobre Derechos Humanos. Más de seis de cada diez aprueban el desempeño del gobierno en esta materia, mientras que las desaprobaciones no alcanzan a la quinta parte de los ciudadanos.

Sin embargo, la mayoría de los uruguayos cree que no es posible que en este período de gobierno se cierre definitivamente el tema de las violaciones a los derechos humanos durante la Dictadura, y que, por el contrario, el tema permanecerá presente en el futuro.

la agenda

El tema de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura ha aparecido en la agenda pública nacional espasmódicamente. Durante los primeros años desde la restauración democrática, el tema aparecía sistemáticamente mencionado por los uruguayos dentro de los principales problemas del país. Obviamente, toda la discusión centrada en torno a la Ley de Caducidad de 1986 y el plebiscito de la misma en 1989 fue en parte reflejo de esta situación, y en parte también colaboró con mantener el tema en los primeros planos.

A partir de ese entonces, el tema ha dejado de aparecer mencionado entre las principales preocupaciones de los uruguayos. Hoy ya casi no existen compatriotas que hablen del problema de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura cuando se pregunta por los principales problemas del país, lo que muestra que el tema ha pasado a un segundo plano respecto a aquellos primeros años.

Ni siquiera cuando en 2000 Jorge Batlle encaró decididamente el tema con la formación de la Comisión para la Paz, ni ahora cuando el Presidente Vázquez impulsa la investigación sobre el destino de los desaparecidos, el tema figura en forma espontánea como una preocupación principal.

Esto no significa, sin embargo, que la sensibilidad respecto al problema haya desaparecido, ni que sea un tema indiferente para los uruguayos. Es un tema que parece estar "latente" y que, cada vez que se plantea con firmeza en la agenda política, como ahora, buena parte de la opinión pública reacciona asumiendo posiciones definidas.

¿El tema es prioritario?

En esta oportunidad, Equipos MORI preguntó directamente a los uruguayos si consideraban que el tema de avanzar con las investigaciones sobre violaciones a los derechos humanos durante la dictadura era "muy importante", o si "hay otros temas más importantes para que el Presidente se ocupe ahora".

Ante esta dicotomía, las opiniones de los entrevistados se dividieron en dos grupos prácticamente equivalentes, reflejando la ausencia de acuerdos básicos: casi la mitad (45%) consideró que el tema era de extrema importancia, y una mitad algo mayor (51%) opinó que hay otros temas más importantes de los que el Presidente debería ocuparse.

Las posiciones frente a esta alternativa están marcadas fuertemente por orientaciones políticas. Entre quienes votaron al EP/FA/NM en octubre pasado, la mayoría absoluta (casi dos de cada tres) considera que el tema es prioritario, mientras que entre los votantes de partidos tradicionales las posturas son inversas: casi dos de cada tres considera que hay temas más importantes.

Hace cinco años, en setiembre de 2000, Equipos MORI había consultado a los uruguayos en los mismos términos. La pregunta se interpretaba en el marco de la Comisión para la Paz impulsada por el Presidente Batlle. La comparación entre los resultados actuales y los de ese entonces muestra que en aquel momento los niveles globales de prioridad otorgados al tema eran algo mayores que en la actualidad: 54% opinaba que el tema era "muy importante", mientras que 36% decía que había otros temas que debían ser prioritarios.

Estas diferencias se explican, básicamente, por cambios en las posturas de los votantes de partidos tradicionales. En aquel momento, la proporción de blancos y colorados que consideraban al tema muy importante era mayor que ahora. Entre los frentistas, por el contrario, las opiniones eran bastante similares a las actuales, y los grados de prioridad otorgados al tema se han mantenido.

En este contexto de división de opiniones respecto a la relevancia del tema, el desempeño del gobierno en materia de derechos humanos continúa recibiendo aprobaciones mayoritarias entre los uruguayos. Más de seis de cada diez (62%) aprueban las decisiones que ha tomado el gobierno con relación a las investigaciones, y el rechazo o desaprobación alcanza al 18% de los uruguayos.

Las aprobaciones al desempeño del gobierno en la materia son mayoritarias entre los votantes de todos los partidos, aunque tienen mucho más intensidad entre los frentistas (78% de aprobaciones) que entre los blancos y colorados (46% de aprobación en ambos casos).

El tema permanecera

El último indicador que Equipos MORI relevó para la realización de esta investigación refiere a en qué medida los uruguayos creen que es posible cerrar definitivamente el tema de los derechos humanos en este período de gobierno o, por el contrario, que independientemente de lo que ocurra en este período el tema igual permanecerá en el futuro entre los uruguayos.

Siete de cada diez entrevistados (71%) consideraron que el tema permanecerá entre los uruguayos en el futuro, y menos de la cuarta parte del total (22%), que es posible que el tema tenga un cierre definitivo en este período. Esta conclusión mayoritaria abarca, en medidas similares, a votantes de todos los partidos políticos.

Los resultados muestran, por un lado, cierta dosis de realismo. Por otro, sugieren también que el nivel de presiones sobre los eventuales resultados del gobierno en la materia son relativamente moderados o, al menos, menores que los del período anterior.

Esto es consecuencia, también, de las diferentes estrategias asumidas por los últimos dos presidentes: mientras Batlle se planteó como un objetivo explícito cerrar el tema definitivamente entre los uruguayos ("sellar la paz entre los uruguayos"), Vázquez ha sido mucho más cauteloso y se ha propuesto básicamente —al menos por el momento— lograr avances significativos en las investigaciones. Quizá estas diferentes estrategias puedan incidir también en evaluaciones distintas al final del proceso.

Ficha técnica

Los resultados y el análisis presentados en el presente artículo fueron elaborados especialmente por Equipos MORI para El País, sobre la base de su sistema regular de medición de Opinión Pública y su Banco de Datos. Fueron entrevistadas 700 personas de 18 años y más de edad en zonas urbanas de todo el país entre los días 24 y 30 de setiembre.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar