El comandante en jefe del Ejército, teniente general Santiago Pomoli, decidió ayer no revisar y mantener firme la decisión del jefe de la División II, Francisco Wins, quien dispuso la reposición del retrato del general (r) Líber Seregni, en el salón de honor de esa unidad ubicada en San José.
Fuentes militares dijeron a El País que el tema fue analizado por Pomoli y los generales de la fuerza durante una reunión que se celebró en la sede del Comando del Ejército, tras la cual se emitió un comunicado de cuatro puntos que fue radiado a todas las unidades de la institución.
En el comunicado se estableció que la colocación del cuadro fue "una resolución personal e inconsulta", que no precisamente refleja el sentir del Ejército, fundamentalmente por razones de oportunidad, ya que el país se encuentra en una etapa electoral.
No obstante, las fuentes precisaron que se decidió no rever la decisión de Wins a efectos de no lesionar a Seregni y tampoco a su familia, que enfrenta hoy una difícil situación.
El retrato del ex presidente del Frente Amplio fue ubicado en la galería de los cuadros de jefes que tuvo la División a lo largo de su historia. El dirigente frentista fue su comandante en 1966, pero durante el gobierno militar (1973-1985) su retrato fue retirado y Seregni sometido a juicio por su vinculación con la izquierda.
Las fuentes agregaron que en el comunicado se estableció asimismo que para evitar que en el futuro se produzcan interpretaciones erróneas, se continuarán estudiando los casos de otros militares que se encuentran en situación similar a la de Seregni, pero las decisiones que se adopten "responderán a los intereses del Ejército y de la Patria". "El Ejercito es apolítico y quiere seguirlo siendo", afirmaron las fuentes.
A todo esto, fuentes políticas dijeron que la foto repuesta en el salón de honor de la División de Ejército II fue proporcionada por la propia familia de Seregni.
Ayer, al conocerse la información, el intendente de Montevideo, Mariano Arana, sostuvo que la reposición del retrato del militar se trató de un acto de "estricta" justicia.