La vocación de la Universidad Católica del Uruguay (UCU) por contribuir constantemente en el desarrollo del país impulsó hace un año la incorporación de una nueva carrera en su currícula: Ingeniería Agronómica.
Uruguay, como país agropecuario, contará con un perfil de profesionales solventes en ciencias agronómicas, sólidos en ciencia de datos y hábiles en la resolución de problemas que emergen de las cadenas de valor agroindustrial atendiendo las urgencias ambientales tanto actuales como futuras.
“Nuestro país está llamado a jugar un rol clave en la provisión de bienes y servicios en clave agroexportadora y confiamos en que nuestros egresados estarán en posición de hacerlo interpretando los desafíos del negocio agropecuario con alta sensibilidad y compromiso con las múltiples dimensiones del desarrollo sostenible”, sostiene el ingeniero agrónomo José Velazco, director de Ingeniería Agronómica en la UCU y referente del área Ciencias Agronómicas.
La carrera, que tiene una duración de cinco años, inició en 2022. “La primera generación de estudiantes de Ingeniería Agronómica cursó su primer año y podemos decir que tenemos un grupo de individuos altamente motivados”, afirmó el ingeniero agrónomo Esteban Montes, referente del área Negocio. Una clave de este programa académico es el aprendizaje basado en el desarrollo de competencias, experiencial y colaborativo por lo que estamos construyendo la identidad de este programa junto a los pioneros. Desde el equipo de la carrera, sostienen que lo innovador del programa hace que muchas personas vinculadas al quehacer agropecuario se interesen, lo que nos ofrece la oportunidad de compartir la experiencia y enriquecerla con sus aportes.
Y es que el plan de estudios de Ingeniería Agronómica está orientado a desarrollar las competencias definidas en el perfil del graduado. Para cumplir con los objetivos del plan de estudios, se propone un diseño curricular integrado. Por una parte, el desarrollo conceptual de la formación del ingeniero agrónomo se integra en cuatro grandes áreas: ciencia agronómica, ciencia de datos, ambiente y negocio agropecuario. A su vez, la organización curricular se estructura en torno a sistemas de producción integrados (SPI): práctica agronómica, ganadería extensiva, forestal, arroz ganadería, vegetal intensivo, agrícola lechero y agrícola ganadero.
El modelo curricular que adopta este plan de estudios comienza con un ciclo básico común a todas las carreras de la Facultad de Ingeniería y Tecnologías. El ciclo básico sienta las bases y competencias necesarias para sustentar el trayecto académico de una carrera de ingeniería.
Posteriormente, en los SPI los estudiantes serán desafiados a analizar los diferentes sistemas de producción del país desde el abordaje de las cuatro áreas previamente mencionadas, estimulando una forma de análisis comprensiva e integradora.
“Nuestro programa propone metodologías de enseñanza y de aprendizaje acordes a los objetivos trazados. En concreto, para los SPI las estrategias privilegiadas son el aprendizaje basado en problemas, el aprendizaje basado en la tarea (proyectos), prácticas reflexivas, talleres, laboratorios y seminarios”, aseguró Velazco.
Otro diferencial es el énfasis de la carrera por la innovación e incorporar tecnología en la currícula. “Dado que desde agro se puede tener un volumen de datos muy grande propio de su operativa diaria, el comprender, modelar y explotar esos datos, es fundamental”, sostuvo el ingeniero en informática Bernardo Rychtenberg, referente del área Ciencia de Datos. En particular se sientan las bases de programación, base de datos y ciencia de datos en general (con buena base estadística) que posibilitan al Ingeniero Agrónomo de la UCU a tener sustento en sus decisiones, basadas en la información que genera a partir de los datos, agregó.
Otro factor clave es el intercambio estudiantil que se impulsa desde la UCU. El programa académico ofrece la posibilidad de cursar un semestre académico en alguna de las múltiples y prestigiosas universidades del exterior con las cuales existen acuerdos. “Estimulamos el intercambio confiados en la oportunidad que representa en lo que a crecimiento personal respecta, la posibilidad de conocer nuevas culturas, otros conglomerados académicos, redes y experiencias que sin dudas contribuyen al perfil de egresado UCU”, sumó Velazco.
Para el mundo actual
En los últimos años han empezado a manifestarse preferencias de los mercados internacionales más exigentes por bienes y servicios que tengan, y puedan demostrar tener, un impacto ambiental reducido. Las demandas de consumidores, sumadas a las demandas de los productores internos de mercados con imposiciones ambientales exigentes, se traducen asimismo en un segundo nivel de requerimientos, ya no preferenciales sino mandatorios, configurada en normativas incipientes que empiezan a penalizar y restringir el acceso a mercados clave. Estas tendencias, por muchos años pronosticadas y anunciadas, comienzan a ser una realidad en los mercados, las negociaciones y las políticas internacionales.
Asimismo, los flujos financieros están virando muy rápidamente hacia proyectos que puedan demostrar la reducción de los impactos negativos de la producción y la potenciación de los impactos positivos. El marco de demanda de los consumidores, de restricciones de los mercados y de interés del mercado financiero se constituye por una crisis ambiental de escala planetaria, que empieza a manifestarse de forma cada vez más frecuente y más severa, y que además, cerrando el círculo, empieza a imponer desafíos para la propia producción, mucho más en sistemas agropecuarios. Estar preparados para eso (y su traducción en términos económicos) es también mirar el negocio con el lente ambiental, remarcó el químico Emilio Deagosto, referente del área Ambiente.
En este sentido, el graduado del programa de Ingeniería Agronómica en la UCU es un ingeniero con sólida formación agronómica que le permite analizar, comprender y desarrollar sistemas integrales de producción interpretando los desafíos del negocio agropecuario. Es un profesional que integra equipos de trabajo multidisciplinarios, diseña y adapta soluciones tecnológicas para el sector agropecuario, comprometido con las múltiples dimensiones del desarrollo sostenible. Es un ingeniero con formación en ciencia de datos, que procesa grandes volúmenes de datos para desarrollar modelos predictivos. Utiliza herramientas de tecnología avanzada como teledetección y sistemas de información geográfica, apoya en procesos de evaluaciones ambientales estratégicas y conoce el negocio agropecuario para sustentar la toma de decisiones.
Ya están abiertas las inscripciones para esta carrera. Para más información ingresar a carreras.ucu.edu.uy.