El diputado por Canelones, Tabaré Hackenbruch Legnani y el edil de Asamblea Uruguay por ese departamento, Juan Ripoll, llegaron a un acuerdo de conciliación en el Juzgado Penal local, tras una denuncia por difamación e injurias efectuada por el parlamentario contra el curul del Encuentro Progresista-Frente Amplio.
En una sesión de la Junta Departamental de Canelones, Ripoll calificó de corrupto al diputado forista, ya que cuando se trataba la cesión de un predio para la Asociación Uruguaya de Karting, éste había proporcionado una lista con más de un terreno para la instalación de una pista del citado deporte.
El edil frenteamplista dijo, durante el juicio, que estaba convencido que el diputado y la familia del intendente Hackenbruch no se beneficiaron económicamente con ese negocio y que nunca se han llevado dinero del municipio.
El curul agregó que si así hubiera sido, él hubiera ido a golpear la puerta del juzgado para denunciarlo.
Ripoll dijo que el intendente Hackenbruch "no es un ladrón", pero advirtió que para él, "la corrupción no es solo robar, también es hacer ingresar a familiares".