Londres - Científicos estadounidenses descubrieron una molécula clave para entender y estudiar el funcionamiento del oído, según un estudio publicado hoy en Gran Bretaña.
La investigación, realizada por especialistas de la prestigiosa Universidad de Harvard, Estados Unidos, y publicado hoy en la revista Nature, confirmó que se halló la molécula clave que revela el funcionamiento auditivo, un hallazgo sin precedentes en la medicina contemporánea.
En el artículo, el profesor David Corey, uno de los jefes del informe de la Escuela de Medicina de Harvard, describe la serie de experimentos que revelan cómo opera esa proteína.
Los científicos indicaron que cuando vibra el tambor del oído, se genera un sonido equivalente en el fluido que contiene el oído interno, se trata de una estructura conocida como coclear formada por células con numerosos pelillos dispuestos como tubos de órgano: los más altos, detrás.
Ahora se descubrió que la proteína en cuestión, que recibió el nombre de TRPA1, "genera una señal eléctrica cada vez que vibran esos pelillos".
Esa proteína "constituye una especie de trampa que se abre cuando el paso de un sonido hace vibrar los pelillos y les permite así absorber átomos cargados", además de ser el comienzo de una señal eléctrica "que da al cerebro información sobre el tono, el volumen y la duración de un sonido".
Los científicos indicaron que TRPA1, que pertenece a una familia de canales iónicos conocidos con las siglas TRP (en inglés: transient receptor potential), es un canal molecular y una serie de filamentos muy delgados "que conectan los canales en los pelillos adyacentes, contribuyendo así a abrirlos cada vez que vibran esos filamentos".
Las células de los pelillos convierten un estímulo mecánico en una señal eléctrica que se envía directamente al cerebro.
Distintas proteínas de ese grupo contribuyen al sentido de la visión de los insectos y permiten a los mamíferos saborear y sentir el calor y las feromonas, conocidas por ser las substancias producidas por las glándulas sexuales para atraer al individuo del sexo opuesto.
Además, esas células de los filamentos en los órganos auditivos de los mamíferos amplifican por cien las vibraciones de los sonidos más bajos.
Por su parte, el profesor Jeffrey Holt, de la Universidad de Virginia, comentó que el descubrimiento "es uno de los más importantes en la biología sensorial ya que ha permitido descubrir el funcionamiento de un sistema muy sencillo, pero tremendamente sensitivo".
ANSA