CANELONES | PATRICIA MANGO
Una pareja de ancianos de Pando denunció haber sido brutalmente atacada. En la ciudad se siente un incremento de la violencia, por lo que los comerciantes locales se reunirán mañana en asamblea. El comisario pidió a los vecinos "que se cuiden".
En la zona cercana a la estación de AFE de Pando se ha registrado una sucesión de hechos delictivos cometidos, en su mayoría, por menores de edad. Por esto, un grupo de comerciantes decidió convocar a una asamblea mañana en la plaza céntrica de la ciudad.
A esta preocupación por la inseguridad se suma la denuncia de un copamiento con agresiones sufrida por un anciano de 83 años y su mujer de 78, en un episodio que aún presenta varios aspectos sin esclarecer.
Agredidos. En la noche del martes, la pareja de ancianos dormía en su casa, ubicada a dos cuadras del hospital local. A eso de las 3 de la madrugada se despertaron con dos personas, una mujer y un hombre, apuntándoles con un arma, supuestamente un revólver. Estaban en penumbras y eso, según declararon, les dificultó ver claramente a los atacantes.
Los intrusos pidieron dinero al hombre, pero éste les dijo que no tenía nada. Él gana una pensión de $ 700 y su mujer, una muy modesta jubilación.
A los ladrones parece haberles conformado la explicación. Pero, antes de irse, le pegaron a hombre en la cabeza y a la mujer con un machete que ella guarda debajo de su cama para protegerse de eventuales ataques. Ambos exhiben las marcas de los golpes y cortes.
Para ingresar a la casa, los asaltantes rompieron el vidrio de la puerta que da al fondo y sacaron el palo que oficia de pasador de seguridad. Con ese mismo palo lo golpearon, declaró el anciano.
"Le damos al caso mucha importancia; buscamos a la pareja de atacantes" dijo a El País el comisario Ricardo Ferreira. El jerarca dijo que hubo varios indagados hasta el momento, pero que no se pudo probar su participación en el hecho. Se busca a una persona que tiene un brazo con rasguños, que la víctima dijo haberle causado mientras era golpeada.
El barrio donde ocurrió este hecho no es especialmente conflictivo y está compuesto en su mayoría por familias de trabajadores, consignó a El País el comisario Ricardo Ferreira.
PREGUNTAS. Hay varias cuestiones en este caso que para la Policía no tienen clara respuesta. Una de ellas es que el vidrio de la puerta de la cocina cayó hacia afuera, algo extraño si se toma en cuenta que los ladrones vendrían del exterior para entrar a la casa. Por otra parte, el machete apareció en el baño, mojado con agua, aunque aún con rastros de sangre. La probabilidad de que los delincuentes lo hayan lavado para borrar huellas parece poco sustentable, ya que sus rastros quedaron en otros lugares, por ejemplo, en el palo con que golpearon al dueño de casa.
La tercera incógnita es la rápida aceptación de los ladrones cuando el hombre les dijo que no tenía dinero en la casa. Tampoco revolvieron el mobiliario en búsqueda de algo de valor.
Una estación oscura y peligrosa
El comisario Ricardo Ferreira admitió a El País que el entorno de la estación de AFE, que preocupa a los comerciantes locales, está considerado una zona relativamente peligrosa. Por ello se incrementó la recorrida policial en el lugar.
"Sacamos a los chicos que estén consumiendo alcohol", y a quienes estén ocasionando disturbios o molestias, sostuvo el jerarca. Sin embargo, "el espacio público puede ser utilizado por todos" y al tratar de ordenar esa zona "sin querer se puede caer en un abuso de funciones", indicó.
El jerarca pidió que los comerciantes ayuden a los uniformados. Por ejemplo, "no vendiendo alcohol a cualquier hora". Otro de los problemas del lugar es la falta de iluminación, en un lugar que es utilizado como atajo. "Les pedimos a los ciudadanos que se cuiden más, es preferible que caminen más, pero por zonas iluminadas", dijo Ferreira. El comisario dijo que convocó a los comerciantes para intentar "entre todos, mejorar la zona".