El gobierno declaró la esencialidad de los servicios que prestan los controladores aéreos, lo que los obligará a trabajar mañana viernes, cuando pensaban realizar un paro.
La decisión fue comunicada ayer al sindicato, luego de una reunión con jerarcas del gobierno. Integrantes de la Asociación de Controladores de Tráfico Aéreo del Uruguay (Actau) recibieron la noticia de mala manera. "Es decepcionante que, otra vez, en lugar de solucionar los problemas se apele al decreto de esencialidad", dijo a El País Gonzalo Soumastre, secretario del sindicato.
Los funcionarios evaluarán el tema en una asamblea que se realizaría esta tarde. El lunes 24 el presidente de la Actau, Fernando Reyes, dejó ver la posibilidad de que si era decretada la esencialidad, la misma no fuera acatada.
El sindicato votó un paro general para mañana viernes, entre la hora 6 y la hora 22, con lo cual se distorsionaría la operatividad de los aeropuertos internacionales en el último fin de semana del año. Soumastre dijo que en la asamblea de esta tarde se deberá decidir si los controladores concurren a trabajar el viernes o no.
En mayo, los controladores aéreos no se pudieron plegar a un paro general resuelto por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) cuando el Poder Ejecutivo decretó la esencialidad del servicio.
Como en aquella ocasión, el MTSS tomó en cuenta para respaldar la decisión sobre esencialidad lo que establece el Comité de Libertad Sindical de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) -el cual suscribe Uruguay- que se refiere a que "el control del tráfico aéreo puede considerarse como un servicio esencial y se aplica a todas las huelgas cualquiera sean sus formas: huelga de brazos caídos, trabajo a reglamento y ausencia por supuesta enfermedad, dado que estas pueden ser tan peligrosas como una huelga tradicional para la vida, la seguridad personal o la salud de la totalidad o parte de la población".