El violador de Salinas, de iniciales M.P. y que actualmente se encuentra recluido en la cárcel de Canelones por nueve delitos de violación, ocho de ellos en grado de tentativa, fue citado a una nueva audiencia el lunes, donde dos mujeres más se presentarán a reconocerlo.
La audiencia será a la hora 13 y las dos mujeres, que también denunciaron ante la Policía haber sido víctimas de violación, deberán ahora prestar declaración jurada y reconocer (o no) al violador de Salinas como el autor de los actos contra ellas. Con estos dos nuevos casos ya serían 11 las mujeres que manifestaron haber sido atacadas por el hombre de 34 años.
Ayer, la Suprema Corte de Justicia divulgó un extracto del auto de procesamiento de este caso, que detalla media docena de los ataques sexuales de M.P. a partir de julio de 2010, de acuerdo a los testimonios de las víctimas.
El agresor utilizó diferentes vehículos para cometer los intentos de violación: un Volkswagen Gol gris, una Fiat Fiorino blanca y una moto Kawasaki 125 azul, además de la camioneta Suzuki en la que fue detenido hace dos semanas. Cinco de los seis intentos de violación detallados en el auto del procesamiento ocurrieron en la ruta 8 vieja y uno en la ruta 8 nueva. Actuaba de mañana temprano o en horas de la tardecita, presumiblemente fuera del horario laboral que cumplía en un parking del Centro de Montevideo.
En todos los casos las víctimas fueron golpeadas. En uno de ellos, ocurrido el 25 de noviembre de 2010, a las 7 de la mañana en Rincón de Pando, la víctima narró que el agresor paró el auto detrás suyo, en la ruta, le dio un golpe de puño en la cara y la tiró a la banquina. "Ella se defendió golpeándolo. Él le bajó el pantalón deportivo y la ropa interior, diciéndole `si te quedás quieta la pasás bien conmigo` e intenta penetrarla". La resistencia de la mujer le impide consumar la violación aunque "el imputado la golpea en la cara provocándole desprendimiento de retina y de piezas dentales".
De acuerdo al documento de la jueza Mariela Tejera, "el imputado confesó plenamente su accionar delictivo en se- de judicial, manifestando que `no lo pensaba, yo quería que me descubrieran, yo nunca lo iba a decir`".