El ex candidato a intendente y senador suplente de Alianza Nacional, Javier de Haedo, señaló en una columna publicada ayer en el semanario Voces que "sería una pena" que el Partido Nacional no realice su autocrítica en la convención nacional y que, por el contrario, lo haga en un ámbito reducido.
También plantea que de allí debe surgir un diagnóstico "acerca del deterioro electoral del partido entre 2004 y 2009" e indagar "las razones por las que los votantes del Frente disconformes con la gestión y/o la intendenta votaron en blanco y no a los blancos (o los colorados)".
De Haedo opina que la autocrítica "debería ser una experiencia constructiva, si se realiza en forma inmediata del proceso electoral". Y pide que sea en "el ámbito de mayor representatividad": la convención. "Yo no entro en ninguna de las categorías que se convocarían para participar, por lo que deberé elegir caminos alternativos para expresar mis puntos de vista", indica. Recuerda que empezó el proceso electoral como asesor y terminó como candidato: "Tengo cosas para decir".
Respecto a la designación de representantes de la oposición en los entes, De Haedo vio "con satisfacción la lista de nombres que ha comunicado al Ejecutivo el sector del senador (Pedro) Bordaberry".
De Haedo critica el método utilizado habitualmente por los partidos tradicionales para designar en puestos de dirección: elegir "a dirigentes que perdieron la elección y no salieron electos (los llamados premios consuelo)" y, en menor medida, elegir a "amigos y el entorno del líder partidario o sectorial". Solo "excepcionalmente" se eligió a "personas con experiencia y conocimiento específico en la materia".