El juez penal Federico Álvarez Petraglia desestimó ayer el pedido de prisión domiciliaria formulado la semana pasada por la defensa del abogado Carlos Curbelo Tammaro, procesado a fines de noviembre por "lavado de activos" y "asistencia para el lavado" de dinero proveniente del narcotráfico, como un derivado de la "Operación Campanita" que tuvo lugar en 2006.
El juez Álvarez Petraglia y el fiscal Diego Pérez entendieron que la gravedad de los ilícitos imputados y la inexistencia de un informe médico que acredite el real deterioro en la salud de Curbelo Tammaro, generan que no estén dadas las condiciones para disponer la prisión domiciliaria del penalista.
De todos modos, el magistrado ordenó que un médico forense revise en los próximos días a Curbelo Tammaro, con el objetivo de establecer si requiere alguna medida particular de reclusión, dijeron fuentes judiciales a El País.
Curbelo Tammaro, de 74 años de edad, está recluido desde el viernes en el cuarto piso de Cárcel Central, adonde fue trasladado desde el Comcar, donde estuvo detenido los primeros 15 días tras su procesamiento con prisión.
Su abogado defensor, Miguel Langón, había señalado en la solicitud de prisión domiciliaria que se registró un "deterioro notorio" en la salud de su patrocinado, a raíz de "las duras condiciones de reclusión que le han sido impuestas".
Langón planteó su solicitud basado en la Ley de Humanización del Sistema Carcelario, que habilita la prisión domiciliaria para personas de más 70 años, siempre que no estén acusadas de determinados delitos, como por ejemplo casos de lesa humanidad.
Curbelo Tammaro tiene más de 40 años de ejercicio como abogado penalista y ha intervenido en sonados casos en los últimos años.