El secretario de la Presidencia, Alberto Breccia, afirmó hoy que unos 4 mil funcionarios públicos presentaron impugnaciones al decreto que establece que los empleados del Estado deban trabajar seis horas como mínimo.
"Cuando uno se pone en la tarea de ordenar el Estado y hacer que el Estado trabaje muchos de ellos están contratados por 8 horas y se exige un mínimo de 6, surgen resistencia de todo tipo, da cuenta a su vez de la tarea emprendida", explicó el jerarca a Radio Carve.
Lo que se realizó con el decreto que establecía un trabajo mínimo de 6 horas diarias es ordenar "las disposiciones horarias y sancionarias que venían de larga data", dijo Breccia.
"La gente se acostumbra a veces a la comodidad, entonces, apenas se introduce algún tipo de modificaciones, reacciona casi con virulencia. Pero bueno, es en el derecho de cualquier ciudadano impugnar las resoluciones que salen del Estado,"afirmó.
Para Breccia el cambio es fundamentalmente cultural "porque me parece que una persona que está siendo paga por 8 horas, en un momento determinado, por algún tipo de acuerdo con su jerarca, o acuerdo verbal con quién en su momento disponía del funcionamiento de su oficina, pasó a trabajar 4, pasó a trabajar 5, y ahora tiene que pasar a trabajar 6, tiene que entender que esa situación no puede funcionar para siempre".
El secretario de la Presidencia reafirmó que con el decreto las condiciones de trabajo no se modifican. "Las condiciones de trabajo muchas veces son hasta menores de las que se establecieron en el momento de contratarse o de vincularse con el Estado. Llama la atención que se trabaje en estas condiciones sin siquiera querer salir de este círculo vicioso que se ha generado", destacó.