Contradicciones entre involucrados en el caso Maciel durante los careos

Justicia. Ahora la fiscal Ferrero deberá decidir si pide procesamientos

 20091217 600x419

Las partes involucradas en el caso que indaga la sobrefacturación a la empresa de limpieza del Hospital Maciel, mantuvieron versiones contradictorias. Ahora la Fiscalía deberá resolver si pide o no procesamientos.

El director del centro asistencial, Daniel Parada, el ex subdirector Óscar Gianneo, la administradora sumariada Lucía Zagía, el titular de Clanider S.A., Gabriel Leindekar, y la coordinadora de la empresa Alejandra De Mello participaron de tres careos ante la jueza especializada en crimen organizado Graciela Gatti y la fiscal Mónica Ferrero.

Al contraponer posiciones, Parada y Leindekar mantuvieron sus declaraciones contradictorias que habían formulado el mes pasado al comparecer por separado: el jerarca del centro asistencial dijo que las horas correspondientes al proyecto socioeducativo de los empleados de la empresa debían correr por cuenta de la firma, mientras que el titular de Clanider S.A. aseguró lo contrario.

En ese careo también participó De Mello -esposa del senador frenteamplista Eleuterio Fernández Huidobro- quien no aportó demasiados elementos, ya que según ella misma ha señalado, su tarea estaba vinculada con la parte operativa de la empresa y no con los aspectos contables ni administrativos.

Parada reiteró, además, que no estaba al tanto de que el Hospital Maciel pagara horas correspondientes al trabajo socioeducativo y señaló que cuando se constató esa situación, se buscó la solución de firmar un convenio por los $ 4 millones que cobró la empresa de limpieza por ese concepto.

Ayer, Leindekar también aportó al expediente una planilla con el detalle de la facturación de Clanider S.A. con lo que a juicio de su defensa, las autoridades del centro asistencial no pueden alegar que desconocía la situación.

ZAGÍA VS. PARADA. En el careo que involucró a Zagía y Parada surgió un nuevo elemento contradictorio: la administradora dijo haber comunicado al resto de las autoridades del centro asistencial que había autorizado un incremento del costo de la hora de trabajo, ante un pedido de la empresa, debido a una modificación en el régimen de recolección de residuos.

Sin embargo, Parada y Gian-neo negaron ese extremo, lo que hizo que Zagía cambiara el tenor de su afirmación y admitió que quizás no había informado a las autoridades ese hecho, dijeron fuentes del caso a El País. Incluso, Gianneo aseguró que antes de adjudicar el servicio de limpieza a Clanider S.A. se realizó una reunión en la que se explicitó que los costos operativos correspondían a la empresa.

Por otro lado, la jueza Gatti y la fiscal Ferrero también interrogaron a Zagía respecto a la destrucción de documentos del centro asistencial que, según el Tribunal de Cuentas, ella misma ordenó.

La administradora, a quien se le inició un sumario administrativo y además se la separó de su cargo, negó haber destruido documentos relativos a contrataciones de los años 2005 y 2006, como lo dice el TCR.

En ese sentido, Gianneo dijo que a principios de 2009 él ordenó destruir historias clínicas en desuso, pero señaló que no estaba al tanto de la desaparición de documentos contables y administrativos que no han podido ser ubicados.

En los próximos días, la jueza Gatti remitirá el expediente a la fiscal Ferrero que emita su dictamen y resuelva si pide el procesamiento de alguno de los implicados o el archivo del expediente, lo cual ocurrirá en febrero, tras la Feria Judicial que se inicia la semana próxima.

En principio, todas las fuentes consultadas apuntan a que quien se encuentra más comprometida es Zagía, ya que era la responsable de controlar la facturación de Clanider S.A.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar