Cómo evitar las diarreas del verano

| El lavado de manos es una de las medidas fundamentales. Es importante la correcta conservación de los alimentos.

Eduardo Casanova | Médico de UCM

Durante la temporada estival se registran picos epidémicos de enfermedades que, como las diarreas, se deben al efecto del calor como estimulante del crecimiento bacteriano. Si bien existen diarreas causadas por virus, éstas no son tan frecuentes como las bacterianas durante el verano. Por este motivo, durante esta temporada del año la prevención ha de dirigirse a evitar la contaminación bacteriana de los alimentos, teniendo en cuenta, que la presencia de los gérmenes aumentará debido al calor que estimula su proliferación. Otros de los factores que contribuyen epidemiológicamente a promover las diarreas durante el verano es la alta concentración humana en determinados lugares como balnearios, campamentos o clubes deportivos, cuyas instalaciones no cumplen estrictamente con las normas sanitarias adecuadas, o cuando éstas se ven desbordadas por una excesiva concurrencia de público. En todos estos casos deberá supervisarse con cuidado las fuentes de aprovisionamiento de agua potable y las normas de higiene necesarias para su almacenamiento y distribución. Del mismo modo deberá controlarse las normas de higiene de los baños, y de la recolección y eliminación de desperdicios, evitando su acumulación a la intemperie. Las omisiones o defectos en estas medidas de higiene explican la producción de todas las enfermedades infecciosas de transmisión oral -también de la hepatitis del tipo A- vehiculizadas por la contaminación del agua y de los alimentos con gérmenes contenidos en las excretas. La puerta de entrada de los microbios al organismo es la boca. En el caso de las diarreas, tanto virales como bacterianas, se producen por el agua y alimentos contaminados directamente por las excretas, o bien a través de las manos, o de otros vectores, como los insectos (moscas) en contacto con los nutrientes. El conocimiento de estos mecanismos de infección es el que permite realizar una prevención adecuada de las diarreas. Se trata de establecer diferentes "barreras" que interrumpan el tránsito de las bacterias desde las excretas a los alimentos, y de evitar al mínimo la proliferación de los gérmenes, promovida por las altas temperaturas.

COMUNÍQUESE CON UCM:

José Mazzini 2957

Prevención I.

Es muy importante asegurarse de la potabilidad del agua que se consume. Para esto hay que tener en cuenta tanto la fuente de la que se obtiene, como del reservorio donde se almacena, que debe de contar con las condiciones adecuadas.

Prevención II.

Hay que lavarse las manos, antes de consumir alimentos y antes de manipularlos para su preparación. Tampoco deben dejarse fuera de la heladera los alimentos que se han de consumir más tarde. Estas medidas son especialmente necesarias para la leche y derivados.

Prevención III.

Se deben lavar adecuadamente los alimentos a consumir crudos, ya que los que requieren cocción, serán esterilizados por las altas temperaturas. Así mismo, deben lavarse adecuadamente los utensilios que se emplean tanto para la elaboración como para el consumo de alimentos.

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