El balneario de Ñandubaysal fue clausurado anoche por las autoridades ambientales argentinas al presentarse erupciones en la piel en 90 turistas. La responsable de prensa de Botnia, Florencia Herrera dijo a EL PAÍS digital que "la planta no está generando impacto ambiental".
Herrera desmintió que Ñandubaysal quede directamente frente a la planta de UPM (ex Botnia) tal como se está informando y señaló que el balneario de Gualeguaychú está en diagonal con la fábrica, "un poco más lejos".
La medida de cierre es preventiva e involucra la prohibición de usar recreativamente las aguas del balneario más grande de agua dulce de la Argentina ubicado sobre el río Uruguay.
El subsecretario de Salud y Ambiente de Gualeguaychú, Martín Piaggio, dijo al portal Infobae.com que "aproximadamente 90 personas que estaban haciendo uso del río en el balneario Ñandubaysal presentaron una reacción alérgica".
"Todas relacionan el episodio con haber estado en contacto con el agua", explicó el funcionario, que relaciona en parte la gran formación de algas como posible causa de las erupciones.
Aunque aún no se conocen las causas, Martin Piaggio declaró que esto "no ha pasado anteriormente al funcionamiento de la fábrica (UPM). Todos sabemos que Botnia contribuye con grandes cantidades de fósforos y nitrógenos a diario, y eso favorece la formación de algas. De esas algas se desprende una bacteria y puede llegar a tener relación con esto" agregó.
Ayer de tarde se tomaron muestras del agua que serán enviadas a la UBA, la Universidad de La Plata, al Laboratorio nacional de Prefectura, y a un laboratorio local que trabajan para la Cancillería Argentina en el marco de la denuncia presentada contra Uruguay en La Haya.
Herrera manifestó que Botnia no va a cuestionar lo que están diciendo las autoridades argentinas y que lo único que puede asegurar es que "la planta está funcionando de forma normal, por lo que no hay nada distinto, ni nada que pueda provenir desde la planta".
ASAMBLEÍSTAS. "Estamos muy molestos con lo que está pasando en nuestro principal balneario" expresó a El País, el dirigente piquetero Juan Veronessi.
El activista reconoció que no se puede decir que esta situación se deba "exclusivamente a Botnia", pero así afirmó que la pastera está contribuyendo "enormemente a la contaminación del río Uruguay".
"En su propia presentación luego avalada por la consultora internacional Ecometrix, reconocen que diariamente están enviando al río, 2.900 kilogramos de sólidos en suspensión, 60 kilogramos de fósforo, 600 kilogramos de nitrógeno y 430 kilogramos de compuestos órganos clorados", aseguró Vernossi, quien además añadió que diariamente "mandan al aire una tonelada de material particulado. Si esto está por encima o por debajo de los parámetros permitidos por DINAMA no lo sé, pero nadie puede negar que está contaminando el río", aseguró.
(Producción: EL PAÍS digital y Daniel Rojas, corresponsal en Río Negro)