FRAY BENTOS | DANIEL ROJAS
Los transportistas que abastecen la planta de UPM con madera pararon durante 24 horas reclamando mejoras en las condiciones de seguridad e igualdad de oportunidades. Ayer, de manera sorpresiva, no ingresó ni un solo rolo a la planta.
Decenas de camiones cargados con rolos de madera se vieron ayer a un costado de la ruta, en los accesos a la planta de celulosa finlandesa instalada en Fray Bentos.
Otros en la misma situación detuvieron su marcha frente a los distintos campos forestados donde se cosecha y se carga la madera.
En total son más de 300 camiones que resolvieron paralizar su marcha por 24 horas, afectando directamente la cadena forestal, en reclamo por medidas de seguridad y en rechazo a la competencia desleal.
Jesús Applan, secretario general del Sindicato Único del Transporte de Carga y Ramas Afines (Suctra), señaló a El País que con esta medida se intenta "demostrarle a Forestal Oriental -dependiente de UPM- que estamos unidos y pretendemos mejorar las medidas de seguridad en la carga y descarga en los montes, fundamentalmente para evitar accidentes como los que han ocurrido".
El sindicato citó directamente el ejemplo del accidente fatal ocurrido hace escasos días en Tres Bocas (departamento de Río Negro), cuando un chofer tuvo que detener la marcha para intentar sacar algunos rolos de su cargamento, en procura de reducir el peso y evitar así la multa de la balanza móvil del Ministerio de Transporte y Obras Públicas.
Al maniobrar la carga, el chofer del camión resbaló y cayó al pavimento con tanta mala fortuna que uno de los inmensos rolos le cayó encima y le produjo la muerte inmediata.
El otro reclamo que motivó que el sindicato interrumpiera el ingreso de madera a UPM se orienta a regularizar e igualar las condiciones y requerimientos de trabajo para todos los operadores que transportan madera a la planta de celulosa.
Applan explicó que los transportistas que levantan madera de Forestal Oriental están obligados a cumplir una serie de exigencias, mientras "otro grupo de particulares" que comercializa la materia prima de sus campos la transporta sin mayores medidas, lo que provoca, a entender del sindicato, "competencia desleal".
El gremialista agregó que "son empresas tercerizadas que cumplen nuestro mismo trabajo pero en condiciones desiguales. A ellos no se les exige el que tengan el examen psicotécnico para manejar, y tampoco las herramientas de seguridad que nos piden a nosotros", explicó.
Desde el sindicato se informó que estas situaciones y reclamos fueron denunciados el pasado 3 de marzo ante el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) y esperan una respuesta antes del día 17, de lo contrario, advierten, "las medidas pueden endurecerse".
SORPRESA. El conflicto tomó por sorpresa a las autoridades de la compañía forestal de UPM. Mauro Real de Azúa, gerente de Cosecha y Logística de Forestal Oriental, señaló a El País que no han recibido de forma oficial ninguna inquietud.
"En Forestal Oriental estamos abiertos al diálogo, pero hasta ahora nadie nos ha contactado", puntualizó el jerarca.
El empresario expresó que desconoce oficialmente los motivos que llevaron a la determinación de la medida de suspender el abastecimiento de madera a la planta y sostuvo que la empresa participa de las negociaciones que se realizan en la Dirección Nacional de Trabajo "por el reclamo de algunos empleados contra una empresa", contó. "Nosotros estamos cumpliendo los pasos y asistimos a todas las reuniones", finalizó Real de Azúa.
¿Abuso de poder?
Algunas fuentes vinculadas al sector de los transportistas aseguraron a El País que la situación es mucho más grave de lo que aparenta. "Esto es un claro abuso de posición dominante, ya que las empresas contratistas están obligando a los conductores a ajustar la carga de los camiones", dijo el informante.